REDACCIÓN ELONCE
Daniel Zamora volvió a dirigir en Primera División después de casi tres años y, tras hacerse viral por su estado físico, visitó Elonce para contar su historia. El árbitro también mostró su faceta artística y tocó música en vivo junto a Mauro Airaldi.
Daniel Zamora, árbitro de fútbol que transita entre la Primera Nacional y la Primera División, sorprendió al mostrar otra de sus grandes pasiones: la música. Tras volver a desempeñarse en la máxima categoría del fútbol argentino y convertirse en protagonista de un video viral, visitó Elonce y contó cómo combina el arbitraje con una extensa relación con el arte, la danza y los escenarios.
El juez de línea venía de participar del encuentro entre Belgrano y Huracán, que terminó igualado 1 a 1. La designación tuvo un significado especial porque representó su regreso a un partido de Primera División después de una extensa espera. “Estaba contento. Me costó casi más de tres años tener un partido de nuevo en Primera y tuvo este condimento: yo estaba corriendo con toda la alegría de poder estar en un partido así, porque ya era un partido de trascendencia”, expresó.
Sin embargo, su participación adquirió una repercusión inesperada fuera de lo estrictamente futbolístico. Una hincha de Belgrano lo filmó mientras corría por uno de los laterales y destacó su estado físico. Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en las redes sociales. “Al final, el video empezó a tomar rodaje, se viralizó por todos lados. Me lo mandaban mis amigos, otros árbitros y gente que no conocía. Le agradezco porque tuvo una trascendencia terrible. Después lo subieron ustedes y ahí ya explotó”, contó.
Una transformación impulsada por el arbitraje
Detrás de esa condición física hubo una historia de esfuerzo personal. Zamora recordó que en sus comienzos tenía cerca de 30 kilos más y explicó que la necesidad de adaptarse a las crecientes exigencias del fútbol terminó convirtiéndose también en una cuestión relacionada con su salud. “Era un poco más lento el fútbol en ese momento, no era tan táctico ni físico, pero sí estaba un poco excedido y lo tomé como algo de salud, de empezar a trabajar, y la excusa era el arbitraje y el fútbol”, relató.
El crecimiento dentro del arbitraje lo obligó a aumentar progresivamente su preparación. “Siempre trataba de dar un poquito más cada vez que iba ascendiendo y eso mismo te iba exigiendo. Hubo tardes que las pasé mal porque los delanteros eran más rápidos que yo. Entonces empezaba a buscar la manera y el método para poder estar más rápido, más liviano”, recordó.
El resultado de aquel proceso volvió a quedar expuesto con su regreso a Primera División. Zamora se mostró satisfecho con su actuación en el partido entre Belgrano y Huracán y, particularmente, con una decisión que debió tomar durante el encuentro. “Ya revisaron la jugada y había acertado. Tenías un segundo en el fútbol profesional, o menos a veces, y lo que vi era, así que estoy contento”, aseguró.
La música y la danza, sus otras grandes pasiones
Pero la historia de Daniel Zamora no quedó limitada a una cancha de fútbol. Durante su visita a Elonce también habló sobre su vínculo con la danza y la música, una faceta que comenzó a desarrollar desde joven y que continúa ocupando un lugar importante en su vida.
“Lo primero que hacía y el primer sueño que tenía era más tirado a la danza. La música aparece en la secundaria, cuando tenía algunos amigos que tocaban la guitarra y, viendo mis dotes de bailarín, lo rítmico me era un poco más fácil”, recordó sobre sus comienzos artísticos.
Incluso encontró una particular conexión entre sus dos mundos cuando llegó por primera vez a la máxima categoría. “Casualidad que justo cuando debuto en Primera la pelota era tango. Eso también fue algo muy lindo en mi historia, fue algo mágico”, manifestó. Luego añadió: “Siempre estuve ligado a lo artístico, lo popular. El fútbol siempre me gustó, lo vivía como hincha y después me metí en el arbitraje”.
Una vida dedicada a acompañar a otros
Zamora encontró, además, un punto de conexión entre el arbitraje y su actividad artística: en ambos casos consideró que su función consistía en trabajar para que otros pudieran destacarse. “Yo creo que soy una persona que trabaja para que el espectáculo le vaya bien, para que a la bailarina le vaya bien, para que al cantante que me toca acompañar y para que los jugadores puedan tener un buen partido. Siempre trato de trabajar para los demás”, expresó.
En su faceta musical, anteriormente había incursionado en un tributo a Luciano Pereyra y actualmente comparte un proyecto junto a Mauro Airaldi. La propuesta nació a partir de encuentros informales entre músicos y comenzó a crecer hasta trasladarse a distintos escenarios.
“Conocí a Mauro, siempre nos juntamos varios músicos en casa, y él cayó con una guitarra criolla y tenía una propuesta que a mí me gustó. Dijo: ‘Me gusta hacer todo acústico, con un sonido más de madera’. Esas cosas las empezamos a pulir cada vez un poco más y empezamos a trascender de lo que era solamente juntarnos entre amigos”, relató.
El homenaje al Indio y un “mes casi soñado”
Uno de los momentos más significativos para los músicos llegó con su participación en un homenaje al Indio Solari. La presentación significó para Zamora la posibilidad de llevar aquella reunión de amigos ante un público más numeroso.
“El mes pasado tuvimos uno de los puntos máximos, creo, de nuestra juntada de amigos al tocar, que fue tocar para el homenaje que le estaban haciendo al Indio Solari y la gente de la Casa del Indio. Estamos súper agradecidos por la invitación y por todo lo vivido”, afirmó.
El árbitro destacó especialmente la respuesta que recibieron durante aquella actuación. “Haber tocado para tanta gente fanática y encontrar el reconocimiento también fue algo hermoso. Así que estoy viviendo un mes casi soñado”, resumió.
Música en vivo en Elonce
Mauro Airaldi también acompañó a Zamora durante la entrevista y explicó que las designaciones arbitrales condicionan la posibilidad de organizar las actuaciones. “Siempre estoy esperando esa fecha y, particularmente en estas últimas semanas, la verdad que me quedé con mucho orgullo y placer de que se le vayan dando las cosas. Estoy muy contento y hago las presentaciones solo prácticamente, así que cuando él se puede sumar, bienvenido. Él es recontra bienvenido”, expresó.
El proyecto todavía no tenía un nombre definido y se caracterizaba por recorrer distintos géneros musicales. “Hacemos un poquito de todo. Generalmente tocamos un poquito más de rock nacional, pero hacemos un poco de cumbia, cuarteto, hacemos varias cositas”, explicó Airaldi.
Finalmente, ambos llevaron esa faceta artística al estudio de Elonce y tocaron música en vivo. Así, Daniel Zamora mostró el costado menos conocido de una historia atravesada por dos pasiones: el fútbol, que lo llevó nuevamente hasta la Primera División, y la música, que le permitió encontrar otro escenario donde expresarse.