REDACCIÓN ELONCE
Una joven de 28 años denunció que fue manoseada por un hombre mientras caminaba por la peatonal San Martín, en pleno centro de Paraná. El hecho ocurrió el jueves, alrededor de las 11:20, en inmediaciones de calle España. La víctima, identificada como Aldana Martínez, llamó al 911 y aportó información que permitió a la Policía localizar al denunciado en la Terminal de Ómnibus.
Dos días después del episodio, Aldana decidió contar públicamente lo sucedido en una entrevista con Elonce. Explicó que su intención es visibilizar estas situaciones y alentar a otras mujeres a pedir ayuda, incluso cuando sienten vergüenza o no saben cómo actuar.
La joven destacó que la agresión ocurrió en una zona muy transitada y en horario comercial, circunstancias en las que consideraba que podía sentirse más segura. Sin embargo, el episodio la sorprendió mientras realizaba un trámite durante su jornada laboral.
Cómo ocurrió el hecho en la peatonal San Martín
Aldana relató que caminaba hacia calle 25 de Mayo cuando se cruzó con el hombre, quien avanzaba en sentido contrario.
“Él me toca un pecho, el pecho derecho. Él venía de frente. Yo alcanzo a reaccionar, sacarlo con un manotazo. Por ahí uno no sabe cómo va a actuar en una situación así. Es lo que me salió”, contó a Elonce.
Después de apartarlo, continuó caminando hacia el lugar donde debía realizar un trámite. Según explicó, estaba trabajando y disponía de pocos minutos para completar esa gestión.
“Yo estaba en horario de trabajo, salí simplemente a hacer un trámite, volví a los cinco minutos, entonces no me detuve. Fui a hacer lo que tenía que hacer porque tenía los minutos contados para hacerlo y cuando vuelvo hacia mi trabajo me doy cuenta de la gravedad del hecho”, expresó.
Fue entonces cuando decidió comunicarse con la Policía para denunciar lo sucedido.
Llamó al 911 y la Policía localizó al denunciado
La joven explicó que realizó el llamado desde su lugar de trabajo y solicitó que los efectivos acudieran allí para entrevistarla.
“Llamé al 911, expliqué la situación, fue el móvil, me entrevisté con la gente de la Comisaría Primera. Muy amables, me atendieron”, destacó.
Según relató, los policías le informaron que el hombre era conocido por intervenciones anteriores relacionadas con situaciones similares. También le indicaron que se trataba de una persona en situación de calle, con una discapacidad auditiva y del habla.
Aldana señaló que esa información le generó interrogantes sobre el abordaje institucional de personas que podrían requerir asistencia y que, al mismo tiempo, son señaladas por conductas que afectan a terceros.
La joven explicó que los efectivos lograron localizar al denunciado en la zona de la Terminal de Ómnibus, poco después del episodio. “No pasó media hora entre el hecho y que la Policía lo detuviera”, afirmó.
También consideró importante que el episodio hubiera ocurrido en una zona céntrica, donde la presencia de cámaras de seguridad facilitó las tareas de identificación.
Sin embargo, advirtió que una situación semejante podría resultar más difícil de acreditar en lugares menos transitados o sin registros audiovisuales.
“Te da vergüenza, te hace sentir que sos la culpable”
“A mí ya me pasó, me pasó hace dos días y quiero visibilizarlo precisamente para esas personas, mujeres sobre todo, que no saben cómo actuar, no saben si está bien decirlo”, expresó.
La joven reconoció que, además de la angustia, comenzó a cuestionarse aspectos de su propia vestimenta, pese a que la responsabilidad por lo ocurrido corresponde a quien realiza la agresión.
“A mí que me pasó puedo decir que te da vergüenza, te hace sentir que sos la culpable, porque quizás si hubiera tenido puesta esta campera, no hubiera pasado, entonces ahora no me saco la campera”, confesó.
Aldana explicó que las consecuencias no terminan cuando finaliza el episodio en la vía pública.
“Es una situación muy complicada porque no es solo el hecho, hay días posteriores donde uno no sabe, donde la angustia también se apodera de una”, manifestó.
También reconoció que muchas víctimas pueden dudar antes de denunciar por temor a que sus relatos no sean considerados.
“Uno no sabe cómo actuar, uno no sabe si le van a prestar atención, si la van a escuchar. En este caso a mí me escucharon, pero quiero que se siga escuchando”, sostuvo.
El pedido para que otras mujeres se animen a denunciar
La joven explicó que decidió exponerse públicamente porque considera que otras personas pueden haber atravesado situaciones similares sin encontrar la manera de contarlas.
“Entiendo que debe haber ocurrido muchas veces con otras personas en otras circunstancias y en muchos casos no sale a la luz por vergüenza de la víctima, no del victimario”, remarcó.
En ese sentido, recomendó comunicarse con el 911 cuando ocurre una situación de estas características y realizar posteriormente la denuncia formal.
“En el momento en el que ocurre, llamar al 911. Después pude hacer la denuncia también formal. La hice en la Comisaría Segunda”, detalló.
Aldana también subrayó la importancia de aportar todos los datos posibles para facilitar la identificación de la persona denunciada.
“Que no se dejen de hacer las denuncias, que si van a una dependencia policial las escuchen. Que puedan recordar también, que por ahí a una le pasa que en semejante situación no recuerda bien, cómo estaba vestida la persona, cómo es y demás, para que puedan ayudar al personal policial a poder encontrarlo”, recomendó.
Finalmente, insistió en que su decisión de hablar ante las cámaras de Elonce busca dar visibilidad a una problemática que puede afectar a otras mujeres en situaciones cotidianas, incluso en espacios públicos y a plena luz del día.