Sociedad

Luján: cuánto piden por alquilar casas ante la visita del Papa a Argentina y la incertidumbre por su salud

La recuperación de León XIV tras una operación por cáncer de pulmón generó incertidumbre en Luján, donde las reservas hoteleras se agotaron en pocas horas y algunas viviendas se ofrecieron por miles de dólares. Los comerciantes temen pérdidas si se suspende la visita.

17 de Octubre de 2026
Dudas por su cuadro de salud.

La visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, generó una fuerte expectativa en el mercado de alquileres temporarios de Luján, provincia de Buenos Aires. Propietarios particulares comenzaron a ofrecer sus viviendas por miles de dólares para alojar a los fieles que planeaban asistir a la misa frente a la Basílica. Sin embargo, la recuperación del Pontífice tras una operación por cáncer de pulmón puso en duda la realización del viaje y dejó numerosas negociaciones en suspenso.

 

Las ofertas de alojamiento alcanzaron cifras de hasta 10.000 dólares por dos noches, mientras que otros vecinos evaluaron alquilar habitaciones o viviendas completas por valores que oscilaron entre los 4.000 y 7.000 dólares. Algunos propietarios recibieron consultas de visitantes brasileños, peruanos y argentinos, aunque varios todavía no habían concretado operaciones.

La incertidumbre también alcanzó a los hoteles y comercios cercanos a la Basílica. Mientras algunos establecimientos agotaron sus habitaciones en pocas horas, otros decidieron esperar definiciones sobre la visita papal antes de establecer tarifas o aceptar reservas.

 

Casas por hasta 10.000 dólares: las ofertas de los propietarios

 

Uno de los casos fue el de Luis Juan Malvasso, un jubilado de 68 años, quien publicó su vivienda en una página dedicada a la visita del Papa. El propietario solicitó 5.000 dólares por una estadía de tres días, con la posibilidad de sumar una jornada anterior o posterior a la misa.

Según explicó a LA NACION, estableció el precio después de observar publicaciones similares en internet. Hasta el momento de la entrevista había recibido una sola consulta, realizada por un argentino, y aseguró que prefería cobrar el alquiler completo en lugar de aceptar una seña.

“Si alguien confirma el alquiler, aceptaría el pago total y no una seña, porque si el visitante se baja, perdería parte del dinero”, manifestó. También señaló que, ante una eventual suspensión de la visita, evaluaría la situación según la procedencia de los huéspedes.

Otro caso fue el de Carolina Pérez, de 33 años, propietaria de una vivienda ubicada frente a la Basílica de Luján. La mujer contaba con un inmueble que incluía un kiosco y dos baños, pero todavía no había definido si lo ofrecería en alquiler.

 

Pérez evaluaba pedir alrededor de 4.000 dólares, aunque relató que una amiga había conseguido alquilar su propiedad por 7.000 dólares a un grupo de brasileños. Según contó, esa operación le permitió a su conocida comprarse una moto.

La propietaria recibió principalmente consultas de brasileños y peruanos. Sin embargo, ante las dudas sobre el viaje papal, consideró la posibilidad de esperar hasta último momento y colocar un cartel para ofrecer habitaciones disponibles.

 

Ofreció su casa por seis millones de pesos por una noche

 

Entre las propuestas más elevadas apareció la de Claudio Magnano, un docente jubilado de 64 años, quien estableció diferentes tarifas según la modalidad de alojamiento.

 

Para cuatro personas, ofreció compartir parte de su vivienda, con una habitación con baño y dos sillones cama, por 6.000.000 de pesos por una noche. Si los visitantes permanecían dos jornadas, el precio ascendía a aproximadamente 10.000.000 de pesos, con acceso a pileta, garaje y seguridad.

 

También contempló alquilar la propiedad completa. En ese caso, solicitó 6.000 dólares por una noche o 10.000 dólares por dos días.

No obstante, tras conocerse la situación médica de León XIV, decidió suspender las gestiones. El propietario reconoció que había dejado todo en espera hasta contar con mayores certezas sobre la llegada del Pontífice.

 

Familias que buscan aprovechar la demanda turística

 

María Laura Giovanetti, una instrumentadora quirúrgica de 45 años, también analizó la posibilidad de alquilar propiedades familiares durante la visita papal.

 

Su familia disponía de dos viviendas: una ubicada a 3,5 kilómetros de la Basílica y otra a aproximadamente 800 metros del templo. Su esposo integraba el coro de la Basílica y tenía previsto participar de la celebración religiosa.

Por ese motivo, la familia consideraba trasladarse temporalmente a unas oficinas propias, ubicadas en el centro de Luján, para dejar las viviendas disponibles.

 

Giovanetti describió el posible ingreso económico como un “aguinaldo” y explicó que pretendía destinarlo a ayudar a su hija, quien se había mudado a Buenos Aires para estudiar. Entre las compras previstas mencionó un aire acondicionado y una computadora.

 

Sin embargo, al igual que otros propietarios, todavía no había tomado una decisión definitiva.

 

Hoteles agotados en pocas horas y tarifas más altas

 

La expectativa por la visita también se reflejó en el sector hotelero. En el Hotel Real Luján, las reservas para las fechas previstas se agotaron en menos de tres horas desde su habilitación, el 1° de septiembre.

Yanina Pavia, empleada del establecimiento, explicó que la mayoría de los huéspedes eran argentinos y que las reservas se concentraron entre el 10 y el 12 de noviembre.

 

El hotel exigió una seña equivalente al 50% del alojamiento. Además, una habitación doble que habitualmente costaba 125.000 pesos por noche se comercializó a 185.000 pesos.

 

En otros establecimientos, la situación fue diferente. El Hotel Del Virrey aguardaba definiciones de la productora encargada de organizar el evento, mientras que el Hotel Venezia, que cuenta con 37 habitaciones, todavía no había habilitado reservas porque sus propietarios no habían establecido las tarifas.

 

Comerciantes preocupados por las posibles pérdidas

 

Los negocios próximos a la Basílica también comenzaron a prepararse para la llegada de visitantes. Algunas santerías incorporaron imanes, llaveros, cintas, mates y otros recuerdos con la imagen de León XIV.

Rubén Estigarribia, propietario de la santería La Milagrosa, explicó que había actualizado su mercadería ante la expectativa de recibir una gran cantidad de turistas.

Sin embargo, reconoció que una eventual suspensión del viaje podría dificultar la venta de los productos adquiridos especialmente para la ocasión. “Tengo expectativa de que va a venir y, si no, vendrá después”, expresó.

Otros comerciantes optaron por no realizar nuevas compras hasta contar con información oficial. A esa preocupación se sumó la falta de precisiones sobre los cortes de calles y las restricciones de circulación alrededor de la Basílica durante la celebración.

 

La Basílica continuó con los preparativos

 

Pese a las dudas sobre la salud del Pontífice, desde la Basílica de Luján indicaron que los preparativos continuaban sin modificaciones, debido a que la Santa Sede no había comunicado oficialmente una cancelación.

“Seguimos trabajando, sin modificaciones, dado que desde la Santa Sede no se ha informado nada contrario en cuanto al viaje del Santo Padre”, señalaron a LA NACION.

 

Hasta el 8 de octubre se habían inscripto 10.000 voluntarios en Luján y otros 25.000 a nivel nacional para colaborar con la organización.

Por su parte, la Secretaría de Turismo local recomendó moderar las expectativas comerciales y recordó que los servicios de alojamiento debían ofrecer información clara a los visitantes.

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