REDACCIÓN ELONCE
El terremoto en Colombia también se vivió con angustia desde Paraná, donde Anderson Lozano, colombiano oriundo de San Andrés y radicado desde hace 17 años en Argentina, siguió a la distancia las noticias sobre la catástrofe y mantuvo contacto con familiares. Una de sus tías reside en Pereira, una de las ciudades más afectadas.
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrió el lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó. El movimiento provocó una extensa destrucción en el oeste colombiano, particularmente en zonas como Pereira y Cali, mientras continuaban las tareas de búsqueda entre los escombros y se registraban réplicas.
“En mi caso particular estoy bien. Mi familia se encuentra en la isla de San Andrés, de donde soy oriundo, y allí no hubo mayores problemas”, explicó Lozano a Elonce. Sin embargo, la preocupación estuvo puesta especialmente en una tía que vive en Pereira.
“Tuvo mucho miedo”
“Tengo una tía que vive actualmente en la ciudad de Pereira, que es una de las ciudades que tuvo mayores dificultades”, contó. Según indicó, pudo establecer comunicación con ella y confirmar que se encontraba a salvo.
“Ella está bien. Tuvo mucho miedo”, expresó Lozano, quien describió la angustia que le provocaron las imágenes que llegaron desde una región que conoce y visitó en diferentes oportunidades.
“Personalmente siento que es una situación muy triste. Las imágenes son elocuentes. Es una región que, cuando tengo la oportunidad de ir, la visito. El Eje Cafetero es maravilloso”, manifestó.
“La vida nos puede cambiar en cualquier momento”
El entrevistado también recordó que Pereira ya había atravesado un fuerte terremoto en 1999 y reflexionó sobre la vulnerabilidad frente a los desastres naturales.
“Humanamente, la vida nos puede cambiar en cualquier momento. Nadie está ajeno a sufrir un desastre natural”, sostuvo. Y añadió que este tipo de acontecimientos “llama mucho a la reflexión”.
A cuatro días del terremoto, los equipos de emergencia continuaban trabajando en zonas con estructuras colapsadas. Los últimos reportes oficiales citados por medios colombianos daban cuenta este viernes de 285 fallecidos, más de 3.970 heridos y 379 desaparecidos, además de afectaciones en 15 departamentos y 426 municipios.
Las réplicas mantienen la preocupación
Lozano contó que sigue permanentemente la información que llega desde Colombia. “Sigo el día a día, las noticias y la situación. Quiero estar al tanto de lo que va sucediendo”, afirmó.
Su preocupación también estaba relacionada con las réplicas posteriores al terremoto. “Tengo entendido que ha habido réplicas. Cuando sucede esto no sabemos si en algún momento puede volver a acontecer”, expresó.
Efectivamente, después del movimiento principal se registraron numerosas réplicas que mantuvieron en alerta a las poblaciones afectadas y complicaron las tareas de los equipos de emergencia.
Averiguó cómo colaborar desde Argentina
Movilizado por la situación, Lozano se comunicó con el consulado colombiano para averiguar de qué manera podía colaborar desde Argentina. “Me comuniqué con el Consulado de Colombia en Argentina para saber si hay algún mecanismo de ayuda o asistencia desde la distancia”, explicó.
Según la respuesta que recibió, las colaboraciones internacionales se estaban canalizando institucionalmente entre los Estados y no mediante la recepción consular de mercadería o aportes individuales. Dentro de Colombia, en cambio, indicó que existían mecanismos para realizar contribuciones a organizaciones que intervenían ante la emergencia.
Mientras los rescatistas continuaban trabajando entre los escombros, Lozano resumió el sentimiento que le provocó observar desde Paraná lo ocurrido en su país de origen: “Como colombiano, me da mucha tristeza que esto haya sucedido”.