Durante una inspección en una carnicería de Concordia, encontraron heces de roedores, cucarachas y carne en estado de descomposición. Las autoridades decomisaron 138 kilos de productos cárnicos no aptos para el consumo humano y clausuraron el comercio.
Una carnicería de Concordia fue clausurada temporalmente este miércoles, luego de que las autoridades detectaran graves irregularidades sanitarias, entre ellas presencia de heces de roedores, cucarachas y productos cárnicos en estado de descomposición. Durante el procedimiento, decomisaron 138 kilos de carne considerada no apta para el consumo humano.
El operativo se realizó alrededor de las 11 en la carnicería El Gringo, ubicada en inmediaciones de las calles P. A. de Sarmiento y Saure. Participaron efectivos de la Comisaría Séptima, personal de la Brigada Concordia y agentes de Bromatología Municipal.
Durante la inspección, los funcionarios constataron importantes deficiencias en las condiciones de higiene del establecimiento. Entre las irregularidades detectadas, encontraron heces de roedores y cucarachas en el local, además de distintos productos alimenticios que presentaban signos de deterioro.
Encontraron carne con olor a putrefacción y manchas verdes
Según el informe policial, durante el control se hallaron cortes de carne bovina y porcina con olor a putrefacción y manchas verdes, condiciones que motivaron su decomiso por representar un riesgo para el consumo.
Asimismo, los inspectores encontraron pollos embolsados con fecha de vencimiento cumplida y una res ovina almacenada en el mismo compartimiento, que no contaba con los sellos correspondientes ni documentación que acreditara su procedencia.
Como resultado de las actuaciones, las autoridades procedieron al decomiso de 138 kilogramos de productos cárnicos no aptos para el consumo humano, indicaron fuentes policiales.
Clausura temporal del establecimiento
Ante las irregularidades constatadas, personal de Bromatología e Inspección Municipal dispuso la clausura temporal de la carnicería, mientras se labraron las actas correspondientes por las infracciones detectadas.
El procedimiento contó con la intervención de las dependencias policiales y municipales, que documentaron las condiciones sanitarias del comercio y el estado de los alimentos encontrados durante la inspección.