Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Sociedad Expectativa por una posible creciente

El Niño podría favorecer la reproducción de peces del río Paraná tras años de bajante

El Niño podría favorecer la reproducción de peces del río Paraná si provoca una creciente prolongada durante los meses cálidos. Expertos del Conicet explicaron que el sábalo, actualmente en mínimos históricos, sería una de las especies más beneficiadas.

7 de Septiembre de 2026
El surubí, una de las especies que sería favorecida.
El surubí, una de las especies que sería favorecida. Foto: (Archivo).

El Niño podría favorecer la reproducción de peces del río Paraná si provoca una creciente prolongada durante los meses cálidos. Expertos del Conicet explicaron que el sábalo, actualmente en mínimos históricos, sería una de las especies más beneficiadas.

El Niño podría favorecer la reproducción de peces del río Paraná si el aumento de las precipitaciones deriva en una creciente prolongada durante la primavera y el verano.

Especialistas del Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET-UNL) señalaron que el escenario podría resultar especialmente beneficioso para el sábalo y otras especies de importancia económica, luego de varios años marcados por bajos niveles del río.

 

El doctor en Ciencias Biológicas Pablo Scarabotti, investigador del INALI, explicó que el Paraná presenta una marcada respuesta frente a este fenómeno climático. “Por lo que se ha investigado, el río Paraná es uno de los ríos con mayor nivel de respuesta al fenómeno del Niño, mostrando crecientes extraordinarias”, señaló a Uno Santa Fe.

Cardumen de sábalos.
Cardumen de sábalos.

El especialista vinculó esa característica con las dimensiones y condiciones de la cuenca. “Se encuentra en una zona geográfica y climática particular, abarcando una cuenca muy amplia”, indicó. En ese contexto, consideró que un incremento sostenido de las precipitaciones podría repercutir directamente sobre el nivel hidrométrico.

 

Una creciente en el momento adecuado sería clave

 

“Si hay un aumento general promedio en los niveles de lluvias como se lo espera, siempre se espera una creciente”, afirmó Scarabotti. Sin embargo, aclaró que para la reproducción de los peces no solamente resulta importante cuánto suba el Paraná, sino también cuándo ocurra y durante cuánto tiempo permanezca elevado.

 

El período considerado más favorable se extiende entre octubre y marzo. “La creciente debería darse en un período cálido del año”, explicó. Además, precisó: “Si este fenómeno genera una creciente que perdure unos tres meses o más, esto hace que estas especies tengan episodios muy favorables para reproducirse”.

Entre los peces que podrían beneficiarse se encuentran algunas de las especies de mayor relevancia para la actividad pesquera. “Si estas crecientes ocurren durante la época reproductiva de ciertas especies de importancia económica como el sábalo, surubí, boga, patí, dorado, etc., estas especies tienen períodos reproductivos muy favorables durante estas crecientes”, detalló.

 

El sábalo y su estrecha relación con el nivel del río

 

La respuesta, de todos modos, no resulta igual para toda la fauna ictícola. “Otras especies como la raya, la tararira y las especies pequeñas no responden tan claramente a las crecientes en su reproducción”, explicó el investigador.

Incluso, determinados peces podrían verse perjudicados por una subida pronunciada. Según Scarabotti, algunas especies pequeñas dependen de ambientes con vegetación y una creciente puede arrasar sectores utilizados como refugio, entre ellos camalotales y pajonales.

 

El sábalo presenta un comportamiento diferente y mantiene una estrecha relación entre su ciclo reproductivo y la dinámica del río. “Las gónadas van madurando progresivamente a medida que los días son más largos y la temperatura del agua aumenta, pero su reproducción y desove ocurre fundamentalmente en la fase de aumento del nivel hidrométrico”, precisó.

 

Millones de huevos que dependen de la creciente

 

Estas especies migradoras poseen, además, una elevada capacidad reproductiva. “Es una especie periódica, las cuales son migradoras y cada ejemplar puede cargar hasta 500.000 huevos, un surubí puede llegar a portar 5 millones de huevos”, señaló Scarabotti.

La creciente cumple un papel decisivo después del desove. “Estas especies liberan los huevos a la corriente y cuando el río crece estos huevos derivan corriente abajo”, explicó. El desplazamiento permite que posteriormente las larvas alcancen ambientes de inundación fundamentales para completar sus primeras etapas de desarrollo.

 

“Estas larvas entran a las zonas de bañados en la zona de islas en las llanuras de inundación y es ahí donde las larvas de 4 a 5 milímetros empiezan a crecer y se refugian”, describió el investigador. Esos espacios ofrecen alimento y protección durante una fase especialmente vulnerable de la vida de los peces.

 

Por qué los bañados son fundamentales

 

El ingreso del agua a las llanuras de inundación aumenta considerablemente las posibilidades de supervivencia. “Esta posibilidad les da una probabilidad de supervivencia mucho mayor que cuando el río está bajo, dado que estas larvas no pueden penetrar en los bañados y quedan en los cauces”, sostuvo.

En períodos de bajante, los ejemplares recién nacidos permanecen expuestos a condiciones mucho más adversas. “Así pueden morir de inanición o depredados por peces pequeños, provocando una gran mortalidad”, explicó Scarabotti.

 

Por ese motivo, una eventual creciente prolongada durante los meses cálidos podría adquirir particular relevancia después de varios años de condiciones desfavorables. El fenómeno permitiría recuperar episodios reproductivos que fueron escasos durante la bajante extraordinaria que afectó al Paraná.

 

Advierten que el sábalo está en mínimos históricos

 

El posible escenario favorable se produjo en un contexto que los investigadores consideraron preocupante. “Hoy estamos viviendo un período crítico de abundancia de recursos pesqueros. Hay muy pocos ejemplares de peces de importancia económica”, advirtió Scarabotti.

La situación del sábalo fue señalada como particularmente delicada. Según el especialista, la especie “está en poblaciones mínimas históricas”, un cuadro que vinculó directamente con la extensa bajante registrada entre 2019 y comienzos de 2022, publicó Uno Santa Fe.

 

“Estos tres años donde los niveles hidrométricos fueron muy bajos estas especies tuvieron muy poca reproducción y una gran mortalidad”, concluyó el investigador. En ese contexto, la combinación de lluvias abundantes, temperaturas cálidas y una creciente que se mantenga durante varios meses podría abrir un período favorable para la reproducción y supervivencia de algunas de las principales especies del río Paraná.

Temas:

río Paraná CONICET El Niño peces
Seguí las noticias de Elonce.com en Google News Seguinos en Google News

Comentarios

Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]
Avatar
600
Avatar
ver más
El comentario se encuentra deshabilitado

Denunciar comentario

Spam o contenido comercial no deseado Incitación al odio o a la violencia, o violencia gráfica Acoso o bullying Información errónea
Cancelar Denunciar
Reportar Responder
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]
Avatar
600
Respuestas
Ver más respuestas
Ver más comentarios
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores Elonce.com se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes o discriminadores.

Teclas de acceso