La morosidad en préstamos alcanzó niveles históricos y afectó a casi seis millones de personas. Ante ese escenario, el Gobierno avanzó con mecanismos para facilitar el débito de cuotas desde cuentas y billeteras, además de ampliar los descuentos sobre salarios.
La morosidad en préstamos continúa en niveles históricamente elevados y afecta a casi seis millones de personas, pese a que los últimos datos mostraron una leve mejora. Frente a ese escenario, el Gobierno avanzó con dos mecanismos destinados a facilitar el cobro de las cuotas adeudadas por clientes de bancos, fintech y otros proveedores de crédito.
Según uno de los últimos informes del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los atrasos vinculados con las deudas de las familias dejaron de crecer en junio por primera vez en un año y medio. La morosidad en préstamos personales y saldos de tarjetas de crédito se ubicó en 12,8%, 0,1 puntos porcentuales por debajo del mes anterior.
En tanto, el Informe sobre Bancos indicó que la irregularidad del crédito se redujo también 0,1 puntos porcentuales y quedó en 7,6%. La variación estuvo explicada por una desaceleración del crecimiento de la cartera irregular y, al mismo tiempo, un incremento real del financiamiento.
Cómo funcionarán los Cobros por Transferencia
En ese contexto, desde el lunes 31 de agosto entrará en vigencia la herramienta denominada Cobros por Transferencia, que permitirá a entidades financieras cobrar cuotas pendientes desde una cuenta bancaria o billetera virtual vinculada al cliente.
El mecanismo requerirá que el tomador del préstamo haya autorizado expresamente los débitos automáticos. Ese consentimiento no será irreversible: el usuario podrá revocarlo inmediatamente cuando así lo decida.
Además, las cuotas deberán ser fijas e iguales y no podrán representar más del 30% de los ingresos de la persona. Si el préstamo fue depositado en una cuenta perteneciente a un banco diferente del prestamista, la entidad que otorgó el financiamiento podrá debitar de esa cuenta la cuota pendiente en caso de demora.
Límites para evitar débitos abusivos
La normativa también estableció condiciones para el procedimiento. La entidad acreedora deberá comunicarle al usuario, con un día de anticipación, que realizará el débito correspondiente a la deuda.
En caso de no poder concretar el cobro, habrá un intento inicial y un máximo de dos reintentos. Estos podrán efectuarse a las 48 y 96 horas, respectivamente, con el objetivo de limitar la reiteración de débitos sobre las cuentas de los clientes.
Sin embargo, la implementación generó cuestionamientos dentro del sector financiero. Bancos y proveedores de crédito advirtieron sobre lo que consideran problemas de diseño que podrían reducir el uso efectivo del mecanismo.
Las críticas de bancos y entidades financieras
Uno de los principales cuestionamientos radica en que la cuota únicamente podría cobrarse desde la cuenta en la que originalmente fueron depositados los fondos del préstamo.
Según la mirada planteada por entidades del sector, esta condición podría desalentar su utilización, debido a que los prestamistas tendrían pocos incentivos para transferir el dinero de un crédito hacia una cuenta perteneciente a una institución competidora.
Otra de las objeciones se relaciona con la imposibilidad de computar intereses frente a eventuales retrasos en el pago. Pese a esas críticas, la herramienta comenzará a regir con el objetivo oficial de mejorar los niveles de cobrabilidad.
Descuentos directamente sobre el sueldo
El segundo mecanismo en preparación está relacionado con la ampliación del código de descuento sobre el recibo de sueldo, una herramienta mediante la cual las entidades podrán cobrar directamente del salario las cuotas correspondientes a determinados préstamos.
El sistema quedó contemplado en el artículo 36 de la reforma laboral, aunque su implementación efectiva todavía dependerá de la reglamentación que establezca el Banco Central, publicó NA.
La autoridad monetaria deberá terminar de definir las normas complementarias y publicarlas para habilitar su funcionamiento.
Ambas medidas aparecen en un escenario en el que la mora mostró su primera señal de estabilización después de meses de crecimiento, aunque los niveles de incumplimiento de las familias continúan entre los más elevados registrados.