La familia trasladaba sus pertenencias hacia una nueva vivienda cuando sufrió el fatal choque. Murieron siete personas y un joven permanece internado en grave estado.
Una familia murió en un choque en Luján cuando realizaba uno de los viajes vinculados con la mudanza hacia su nueva vivienda. Siete de las ocho personas que viajaban en un Chevrolet Chevette perdieron la vida tras ser embestidas por un camión sobre la ruta provincial 192, mientras que el único sobreviviente permanecía internado en terapia intensiva.
Las víctimas fueron Emiliano Ramón Moreira, de 34 años; su pareja, Tamara Gildi Albarenque, de 35; y cinco hijos de la mujer: Ludmila Fredes, de 22; Santiago Fredes, de 19; Milagros Moreira, de 16; Martina Moreira, de 11, y Josefina Moreira, de 10 años.
El único sobreviviente fue Ignacio Sobot, de 21 años y novio de Ludmila, quien quedó internado en terapia intensiva con pronóstico reservado tras el violento impacto.
El viaje estaba relacionado con una mudanza
La familia atravesaba desde hacía varios días un proceso de mudanza entre Parada Robles y Torres, dos localidades bonaerenses ubicadas a pocos kilómetros de distancia. Moreira y Albarenque habían decidido instalarse en una nueva vivienda y trasladaban progresivamente muebles y pertenencias.
La casa todavía estaba siendo acondicionada y parte de las pertenencias permanecían distribuidas entre ambos domicilios. Por ese motivo, la pareja realizaba frecuentes viajes para avanzar con la mudanza.
Una amiga de la familia contó que Moreira era camionero y se encontraba de licencia, mientras que Albarenque era emprendedora y comercializaba diferentes productos mediante las redes sociales. Según relató, estaban pintando la nueva vivienda y todavía tenían numerosas cajas por trasladar.
El temporal complicaba las condiciones en la ruta
El viernes por la noche, la familia había realizado otro de esos recorridos. Cuando regresaba desde Torres hacia Parada Robles, un fuerte temporal afectaba distintos sectores de la provincia de Buenos Aires.
En ese contexto, las ocho personas viajaban en el Chevrolet Chevette cuando se produjo el choque con un camión sobre la ruta provincial 192. Las intensas precipitaciones habían reducido la visibilidad en el sector.
Una vecina que posteriormente colaboró con los familiares explicó que habían realizado diferentes viajes por la mudanza y que, debido al diluvio, todos terminaron regresando en el mismo vehículo.
Familiares buscaron las pertenencias tras el choque
Durante el sábado, familiares y vecinos regresaron al lugar del accidente para intentar recuperar objetos que habían quedado dispersos en la banquina como consecuencia del impacto.
Entre las pertenencias buscadas estaban los teléfonos celulares de las jóvenes. Vecinos de la zona colaboraron con los allegados y lograron recuperar algunos de los elementos.
El Chevrolet quedó completamente destruido como consecuencia de la colisión. Siete de sus ocho ocupantes murieron, mientras que Sobot fue trasladado para recibir atención médica.
La familia tenía previsto asistir a un cumpleaños de 15
La tragedia también interrumpió otro encuentro familiar que estaba previsto para ese fin de semana. Los integrantes de la familia habían sido invitados al cumpleaños de 15 de una prima.
Una familiar contó que mantenía una relación cercana con Milagros y Ludmila. Con la primera compartía amistades y espacios de encuentro, mientras que Ludmila estaba en pareja con Sobot, el único sobreviviente.
El joven era conocido en Parada Robles porque trabajaba en una panadería de la zona y habitualmente recorría la localidad en motocicleta. Tras conocerse su delicado estado de salud, amigos y vecinos iniciaron una cadena de oración y difundieron mensajes de acompañamiento en las redes sociales.
Conmoción entre los vecinos
La noticia del accidente se propagó rápidamente por Parada Robles, Torres y otras localidades cercanas. Durante el sábado, allegados a las víctimas acompañaron a la familia y colaboraron en la búsqueda de las pertenencias que habían quedado en el lugar.
La mudanza que había motivado los constantes viajes quedó inconclusa. La familia había comenzado a pintar y acondicionar la vivienda donde tenía previsto instalarse y todavía mantenía muebles y cajas distribuidos entre las dos propiedades.