Valeria Corona Passi señaló que el porcentaje surge de su experiencia cotidiana en la guardia del Hospital San Martín de Paraná y no de un estudio poblacional. La especialista relacionó el aumento de casos el estrés crónico, el sedentarismo, la obesidad y la falta de controles.
La cardióloga Valeria Corona Passi advirtió sobre el aumento de pacientes cardíacos jóvenes que observa durante su trabajo en Paraná. En diálogo con Nunca es Tarde, programa emitido por Elonce, aseguró que el fenómeno dejó de ser excepcional y aparece con frecuencia en la práctica médica.
“Yo vengo de la guardia del Hospital San Martín y me atrevo a decir que un 80% de los pacientes son menores de 40 años”, afirmó. La profesional presentó ese porcentaje como una estimación basada en las atenciones que realiza y no como una estadística poblacional de toda la ciudad.
Corona Passi comparó el escenario actual con el que encontraba al comienzo de su carrera. “Cuando yo me formé como médica, todos eran pacientes mayores de 50 o 60 años. Ahora lo estamos viendo realmente en edades mucho más tempranas”, sostuvo.
Cuándo el estrés comienza a afectar al corazón
La especialista explicó que las preocupaciones cotidianas no deben considerarse únicamente emociones pasajeras cuando se prolongan en el tiempo. “Cuando esto se perpetúa, y me refiero a más de tres meses, el estrés deja de ser solo una emoción y se convierte en un factor de riesgo cardiovascular”, indicó.
Según detalló, el cuerpo suele manifestar señales cuando la tensión se mantiene durante períodos extensos. Los trastornos del sueño, los cambios emocionales, las palpitaciones y el dolor de pecho son algunos de los síntomas ante los cuales recomendó realizar una consulta.
“Siempre el cuerpo intenta llamarnos la atención de alguna manera”, señaló Corona Passi. La médica agregó que el estrés puede elevar la presión arterial, favorecer alteraciones metabólicas y aumentar la liberación de cortisol.
Un factor que puede desencadenar episodios graves
La cardióloga explicó que la combinación del estrés con antecedentes familiares u otras enfermedades puede elevar el riesgo. “Si a eso le sumamos que tenemos una patología extra, el estrés termina siendo la bomba, el gatillo para desencadenar un evento cardiovascular”, manifestó.
También aclaró que el problema no afecta solamente a ejecutivos o personas con puestos de alta responsabilidad. Puede presentarse entre trabajadores que atraviesan dificultades económicas, madres con múltiples tareas y niños sometidos a exigencias escolares, actividades adicionales y un uso constante de las redes sociales.
“Los chicos están sometidos a un estrés permanente y absorben mucho lo que se vive en la casa con los adultos”, explicó. Por esa razón, sostuvo que el abordaje de la salud cardiovascular debe comenzar desde edades tempranas y continuar a medida que aparecen otros factores de riesgo.
Qué controles deberían realizarse
Corona Passi señaló que un chequeo inicial no requiere necesariamente estudios complejos. “Lo básico es consulta médica, electrocardiograma y laboratorio”, precisó al explicar cómo se evalúa la condición general de los pacientes cardíacos.
A partir de los resultados y los antecedentes personales, el profesional puede incorporar una ergometría para observar el funcionamiento del corazón durante el esfuerzo. También puede solicitar una ecografía cardíaca u otros métodos complementarios si considera necesario profundizar la evaluación.
La especialista recomendó no esperar tres meses cuando ya existen síntomas vinculados con el estrés y planteó la necesidad de combinar el control médico con un acompañamiento psicológico. “Tenemos todas las herramientas para poder tratarlo a tiempo”, concluyó al advertir que el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión y el colesterol elevado también influyen en el aumento de pacientes cardíacos jóvenes.