REDACCIÓN ELONCE
Tenía 90 años y dedicó su vida a investigar, difundir y preservar la cultura matera. Fue artesano, escritor y creador del Museo del Mate de Paraná. Desde el ámbito cultural destacaron el legado que dejó a generaciones de entrerrianos.
Francisco Scutellá, reconocido artesano, escritor, investigador y creador del Museo del Mate de Paraná, falleció este martes a los 90 años. Considerado uno de los mayores difusores de la cultura matera en Argentina, dedicó gran parte de su vida a preservar la historia, las tradiciones y los saberes vinculados con la infusión más representativa del país.
La noticia generó pesar en el ámbito cultural entrerriano. En diálogo con Elonce, el secretario de Cultura de Paraná, Rubén Clavenzani, recordó al artesano y resaltó el legado que deja para las futuras generaciones.
"Francisco era realmente un libro abierto del mate. Era un hombre de un carácter muy fuerte, discutimos muchísimo, pero es innegable el legado que dejó", expresó.
Un apasionado por la cultura del mate
Clavenzani recordó que compartió numerosos proyectos junto a Scutellá y que incluso fueron vecinos cuando el Museo del Mate funcionó junto al Teatro Municipal 3 de Febrero.
"Compartimos muchísimo con gente como Roberto Romani, el profesor Medina y Adolfo Golz. Francisco era una referencia obligada cuando se hablaba del mate. Para el periodismo nacional, hablar del mate era hablar de Francisco", sostuvo.
Destacó además su permanente trabajo de investigación.
"Mucho antes de que existiera el Instituto Nacional de la Yerba Mate, él ya investigaba el origen de la yerba, la influencia de los jesuitas y escribía sobre la preparación del licor de mate", señaló.
"Lo importante es dejar un legado"
El funcionario remarcó que Scutellá dejó una obra que continuará vigente.
"Cuando uno parte siempre queda esa resistencia a la finitud de la existencia, pero lo importante es dejar un legado. Francisco lo dejó: están sus libros, sus investigaciones y seguramente muchísimas de las piezas que creó con sus propias manos", afirmó.
Además, recordó que el artesano siempre rechazó la producción en serie.
"Él trabajaba con las manos. Era un auténtico artista artesano. No aceptaba hacer piezas en serie y muchas de sus obras llegaron al Vaticano, a Europa y a Asia porque embajadores y representantes argentinos siempre le encargaban trabajos", destacó.
Un maestro para generaciones de entrerrianos
Clavenzani también resaltó la vocación pedagógica de Scutellá y su permanente disposición para transmitir conocimientos.
"Lo llevé a muchísimas escuelas. Tenía una capacidad enorme para captar la atención de los adolescentes y transmitirles la pasión por el mate. No era sencillo lograr eso y él lo hacía naturalmente", recordó.
Asimismo, destacó que el histórico mate ubicado sobre calle Laurencena continuará como símbolo del museo que fundó.
"Quedará ese gran mate que recibe a quienes llegan a Paraná y, sobre todo, quedará la memoria de un hombre que vivió para enseñar y difundir nuestra cultura", concluyó.
Con la muerte de Francisco Scutellá, Paraná perdió a uno de sus mayores referentes culturales, pero también a un hombre que convirtió al mate en una verdadera herramienta para preservar la identidad del Litoral.