La Legislatura provincial aprobó una ley que restringe los teléfonos móviles en establecimientos públicos y privados de los niveles Inicial, Primario y Secundario. La norma alcanza a estudiantes y docentes, aunque contempla excepciones específicas.
La provincia de Chubut se sumó a la lista de jurisdicciones que avanzan con restricciones al uso de teléfonos móviles en el ámbito educativo. La Legislatura provincial aprobó una ley que limita la utilización de celulares en las aulas de escuelas públicas y privadas de los niveles Inicial, Primario y Secundario.
La iniciativa fue sancionada por amplia mayoría y establece nuevas reglas para el uso de dispositivos móviles durante el horario escolar. Según la normativa, la medida alcanza tanto a los estudiantes como a los docentes y busca reducir las distracciones dentro del aula para favorecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Con esta decisión, Chubut se incorpora a una tendencia que ya se observa en otras provincias argentinas y en distintos países que adoptaron medidas similares para regular el uso de la tecnología dentro de los establecimientos educativos.
Cómo funcionará la nueva normativa
La ley dispone que en el nivel Secundario los teléfonos celulares solo podrán utilizarse cuando exista un objetivo pedagógico específico y bajo una planificación previa del docente responsable de la clase.
Además, contempla excepciones para aquellos alumnos que necesiten emplear dispositivos móviles por cuestiones de salud o por necesidades vinculadas a sus procesos de aprendizaje.
Los impulsores de la norma sostuvieron que existen evidencias que relacionan el uso frecuente de celulares en las aulas con una disminución de la atención, dificultades en el aprendizaje y efectos negativos sobre el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes.
Los argumentos detrás de la medida
Durante el debate legislativo se mencionaron estudios y posicionamientos de organismos vinculados a la salud y la educación. Entre ellos, se destacó que el uso excesivo de teléfonos móviles puede estar asociado a alteraciones del sueño, problemas visuales, ansiedad, depresión y otras consecuencias que afectan a las infancias y adolescencias.
También se planteó que la regulación busca fortalecer el rol del docente dentro del aula, otorgándole la facultad de decidir cuándo la tecnología puede transformarse en una herramienta educativa útil y cuándo debe permanecer fuera de la dinámica escolar.
Desde distintos sectores remarcaron que la decisión adoptada por Chubut no implica una prohibición absoluta de la tecnología en las escuelas, sino una regulación orientada a priorizar los objetivos pedagógicos. La provincia se suma así a una tendencia que ya aplican la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, otras jurisdicciones argentinas y países como Dinamarca, Noruega, Francia y Países Bajos.