En septiembre se cumplen cuatro años del trágico accidente donde murió Humberto Reding. Su vidriería reabrirá nuevamente sus puertas en San Agustín.
Después de un par de años con las puertas cerradas, la vidriería que fue fundada por Humberto Rolando Reding, fallecido en un siniestro vial en Paraná, volverá a abrir sus puertas. El tradicional comercio ubicado en barrio San Agustín recibirá nuevamente a sus clientes a partir del 11 de junio, Día del Vidriero..
La reapertura también será un homenaje a quien dedicó gran parte de su vida al oficio y convirtió al negocio en un referente de Paraná.
Fundada en 1989, La Casa del Vidrio fue durante décadas mucho más que una vidriería. Fue un punto de encuentro para vecinos, constructores y familias que encontraron allí asesoramiento, calidad y una atención cercana que se transformó en marca registrada.
“Volvemos renovados, con la calidad de siempre y el compromiso de quienes dedicaron su vida a esto”, expresaron desde la empresa al anunciar el regreso. También agradecieron el permanente acompañamiento de los clientes, quienes durante estos años nunca dejaron de preguntar por la continuidad del negocio y manifestar su deseo de volver a verlo en funcionamiento.
El fatal accidente donde murió Reding en San Agustín
Humberto Reding, un reconocido vecino del barrio San Agustín, falleció el 10 de septiembre de 2022, a los 68 años, tras resultar gravemente herido en un trágico accidente de tránsito ocurrido en la intersección de calles 1° de Mayo y Montiel.
Aquel día, una Volkswagen Saveiro y un Renault Clío colisionaron violentamente de frente. Horas después se conocieron imágenes que mostraron cómo el automóvil, conducido por un menor, se cruzó de carril antes del impacto. En la camioneta viajaban dos adultos mayores; uno de ellos era Humberto Reding, quien fue trasladado al Hospital San Martín de Paraná, donde finalmente perdió la vida.
Su partida generó una profunda conmoción entre familiares, amigos, clientes y vecinos que lo conocían por su dedicación al trabajo y su permanente disposición para ayudar a los demás.
Casi cuatro años después de aquella dolorosa pérdida, su legado sigue vivo. La reapertura de su vidriería representa mucho más que el regreso de un comercio histórico: es la continuidad de una historia familiar y el reconocimiento a un hombre que hizo del oficio una pasión y del esfuerzo cotidiano una forma de vida. (Uno)