La tentativa de femicidio de Carolina Huck ingresó en una nueva etapa judicial luego de que la Justicia resolviera elevar la causa a juicio oral. Mariano Corvalán será juzgado por un tribunal técnico y no por un jurado popular.
La tentativa de femicidio de Carolina Huck avanzó hacia la instancia de juicio oral tras la resolución adoptada por el juez de Garantías Ignacio Telenta. Durante una audiencia realizada, el magistrado dispuso la elevación de la causa y determinó que el proceso sea llevado adelante por el Tribunal de Juicios de Gualeguaychú, dejando de lado la posibilidad de un debate mediante jurado popular.
La audiencia de etapa intermedia se desarrolló sin objeciones por parte de la defensa ni de la Fiscalía respecto de la acusación, la calificación legal o la pena solicitada. El fiscal Jorge Gutiérrez sostendrá durante el debate oral la imputación contra Mariano Corvalán por tentativa de femicidio y requerirá una condena de 15 años de prisión.
Con esta resolución, la investigación judicial transita una de sus etapas finales y queda ahora en manos del Tribunal la fijación de la fecha en la que comenzará el juicio oral y público.
Las dudas sobre la salud mental del acusado
Uno de los aspectos analizados durante la audiencia estuvo relacionado con el estado de salud mental de Corvalán. Las pericias psicológicas y psiquiátricas incorporadas al expediente generaron interrogantes acerca de su capacidad para afrontar un juicio de varias jornadas y extensas horas de debate.
Ante esta situación, el juez Telenta solicitó a los especialistas que indiquen qué tipo de tratamiento o rehabilitación debería realizar el imputado para llegar en mejores condiciones al proceso judicial. No obstante, esta cuestión no impidió el avance de la causa hacia la etapa de juicio.
Corvalán permanece actualmente detenido con prisión preventiva en la Comisaría del Menor y Violencia Familiar, donde permanece alojado desde que recibió el alta médica tras el hecho ocurrido en agosto de 2025.
Un caso que conmocionó a Gualeguaychú
El episodio ocurrió el 24 de agosto de 2025 en una vivienda ubicada en la intersección de Gutenberg y La Rioja, en la ciudad de Gualeguaychú. De acuerdo con la investigación, Corvalán disparó con su arma reglamentaria contra su esposa, Carolina Huck, y posteriormente se comunicó con el Comando Radioeléctrico para informar lo sucedido y solicitar asistencia médica.
Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar, el propio efectivo policial colaboró en el traslado de la víctima. Minutos más tarde, antes de la llegada de personal policial de la jurisdicción, se efectuó un disparo en el rostro frente a la vivienda.
Ambos sobrevivieron pese a la extrema gravedad de las lesiones sufridas. Huck recibió una herida toracoabdominal que comprometió órganos vitales y derivó en complejas intervenciones quirúrgicas. Corvalán, por su parte, sufrió una grave lesión cerebral con pérdida de masa encefálica tras el disparo que impactó en su rostro.
La recuperación de la víctima y el avance de la causa
Durante los primeros días posteriores al hecho, el estado de salud de ambos era crítico. Sin embargo, con el paso de las semanas lograron evolucionar favorablemente y abandonar las áreas de terapia intensiva del Hospital Centenario de Gualeguaychú.
Las secuelas físicas fueron particularmente severas para Carolina Huck. La docente de Educación Especial sufrió una lesión medular que le provocó paraplejia y parálisis en ambos miembros inferiores. Desde septiembre de 2025 realiza un proceso de rehabilitación en un centro especializado de Galarza, donde continúa trabajando en su recuperación.
En el marco de la investigación, Huck también brindó declaración ante la Fiscalía y relató las circunstancias previas al ataque. Según consta en la causa, los conflictos de pareja habrían estado vinculados a cuestiones económicas, laborales y familiares. Con la elevación a juicio de la tentativa de femicidio de Carolina Huck, el expediente se encamina ahora hacia el debate oral que buscará determinar la responsabilidad penal del acusado.