La automotriz japonesa firmó un memorando con Grupo SIMPA y Grupo Tagle para transferir su negocio comercial. Asegura que seguirá la venta de vehículos, la posventa y los planes de ahorro en el país.
La automotriz Nissan dio un nuevo paso en su estrategia global al iniciar negociaciones para dejar de operar de forma directa en la Argentina. La compañía firmó un memorando de entendimiento con Grupo SIMPA y Grupo Tagle con el objetivo de evaluar la transferencia de su negocio comercial a manos de capitales locales.
El acuerdo, que aún no es definitivo, abre una etapa de análisis sobre aspectos financieros, operativos y contractuales antes de concretar un eventual traspaso. De avanzar, la marca japonesa abandonaría su esquema de filial propia y adoptaría un modelo basado en distribución local.
Continuidad comercial garantizada
Desde la compañía remarcaron que, durante el proceso, la actividad seguirá con normalidad. Esto incluye la venta de vehículos, la red de concesionarios, los servicios de posventa y el funcionamiento del plan de ahorro, un canal clave para el mercado argentino.
La estrategia apunta a mantener la presencia de la marca en el país, pero con una estructura más liviana y menos exposición directa, alineada con cambios similares implementados en otros mercados de América Latina.
Del fin de la producción al cambio de modelo
El movimiento actual se inscribe en una serie de decisiones recientes. En 2025, Nissan anunció el fin de la producción nacional de la pick up Nissan Frontier en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, que operaba junto a Renault.
Desde 2026, ese modelo comenzó a importarse desde México, marcando el retiro de la compañía como fabricante local. Ahora, con la posible cesión de su operación comercial, la automotriz completaría su transformación hacia un esquema exclusivamente importador.
Reestructuración global y nuevo esquema regional
La decisión se enmarca dentro del plan global “Re:Nissan”, orientado a mejorar la competitividad y la sostenibilidad del negocio. En ese contexto, la Argentina podría integrarse a la unidad regional NIBU, que agrupa mercados importadores de América Latina.
Este modelo permitiría centralizar la relación con el distribuidor local, manteniendo la comercialización sin necesidad de una filial tradicional.
Un proceso con puntos sensibles
Uno de los aspectos más delicados de la transición será el futuro del plan de ahorro, debido a la cantidad de clientes involucrados. Aunque la empresa aseguró su continuidad, el eventual traspaso requerirá ajustes administrativos y contractuales.
Un fenómeno que se repite en la industria
El caso de Nissan no es aislado. Recientemente, Mercedes-Benz también vendió su operación en la Argentina, que pasó a manos de un grupo local bajo la estructura de Prestige Auto.
Estos movimientos reflejan una tendencia en la industria automotriz: la migración hacia modelos más flexibles, con menor inversión directa y mayor protagonismo de socios locales en mercados considerados complejos.