REDACCIÓN ELONCE
El presidente de APyME aseguró que no hay señales de recuperación económica y alertó por el impacto en el empleo, el consumo y la producción nacional. “El escenario no es solo preocupante, es dramático”, sentenció a Julián Moreno a Elonce.
La situación económica en Argentina no mostró señales de recuperación durante el primer trimestre del año ni en abril, según afirmó el presidente de la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (APyME), Julián Moreno, quien advirtió sobre un escenario “dramático” para la industria, el empleo y el consumo.
El dirigente sostuvo que los indicadores reflejan una caída sostenida de la actividad y cuestionó las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, al considerar que la política económica se centró únicamente en el superávit fiscal sin lograr una reactivación. En ese sentido, explicó que la baja de tasas de interés no generó un aumento del crédito ni del consumo, debido a que “la gente ya está quebrada” y no puede endeudarse. "Estamos desahuciados", sentenció.
Moreno indicó que la pérdida del poder adquisitivo y la caída del empleo impactaron directamente en las pequeñas y medianas empresas, que dependen del mercado interno. Según detalló, la masa salarial se redujo y las paritarias se mantuvieron por debajo de la inflación, lo que limitó la capacidad de consumo.
Caída de la industria y empleo
El referente empresarial señaló que los datos del índice de producción industrial manufacturero evidenciaron una caída promedio del 8,7% interanual, con sectores que superaron el 20% de retracción. “El escenario no es solo preocupante, es dramático”, sentenció.
Además, advirtió que el modelo económico actual podría derivar en un aumento del desempleo. En ese marco, sostuvo que desde el cambio de gobierno se perdieron alrededor de 300.000 puestos de trabajo formales, de los cuales una parte se trasladó a empleos informales o plataformas digitales "para sobrevivir".
Sin embargo, aclaró que esos sectores no tienen capacidad para absorber toda la mano de obra desplazada. “PedidosYa cuenta con unas 300.000 personas en lista de espera que no pueden ser incorporadas al sistema, ya que eso afectaría su funcionamiento. Si se sumaran más trabajadores, los precios deberían bajar tanto que dejaría de ser rentable pedalear. Por eso, se mantiene esa lista para que quienes ya están trabajando puedan, al menos, sostener un ingreso diario", expuso.
También remarcó que la apertura de importaciones afectó la producción local, al señalar que crecieron los productos terminados importados mientras cayeron los insumos industriales, lo que impactó negativamente en la actividad y el empleo. "Cae la producción local, aumenta la importación y cae el empleo local", enumeró Moreno.
“No se puede esperar otra cosa: las bicicletas y los servicios pueden absorber a una parte de los trabajadores, pero no a todos. Hoy, la industria nacional emplea al 19% de quienes trabajan en el sector privado, y este modelo está afectando seriamente a ese sector. Es una situación compleja que atraviesa a todo el país”, analizó el referente de APyME.
Consumo debilitado y falta de expectativas
Moreno describió un escenario de consumo retraído, vinculado a la caída de los ingresos y al aumento del desempleo. Además, advirtió que incluso sectores como los servicios o aplicaciones digitales mostraron límites para generar nuevas oportunidades laborales.
En relación con la inflación, indicó que encontró un “piso” cercano al 3% mensual y que no logró descender pese a la contracción económica. También mencionó dificultades para mejorar variables como el riesgo país y las reservas netas, lo que condicionó la llegada de inversiones.
“Con la llegada de la cosecha gruesa, habrá que ver cómo evoluciona el escenario y cuántos productores del sector agropecuario están dispuestos a liquidar exportaciones con un dólar en torno a los 1.350 o 1.400 pesos, que sigue siendo bajo. Si bien algunos sectores pueden exportar más por la caída del consumo interno, los costos se han incrementado significativamente, con subas del gasoil cercanas al 30% en los últimos meses por el aumento del precio del petróleo. En ese contexto, el campo tampoco está celebrando esta situación”, completó.
Finalmente, el dirigente expresó preocupación por el rumbo económico y sostuvo que el modelo actual “destruye el trabajo formal y genera más pobreza”, al tiempo que reclamó cambios urgentes para evitar un mayor deterioro social y productivo.