Las paritarias mostraron un leve repunte en marzo tras cambios en la pauta oficial, pero los salarios aún corren por detrás de la inflación y acumulan pérdida de poder adquisitivo.
Las paritarias salariales mostraron en marzo un cambio de tendencia, con aumentos más altos impulsados por una flexibilización de la pauta oficial, aunque todavía insuficientes para recuperar el poder adquisitivo.
El Gobierno permitió negociaciones por encima del 2% mensual, dejando atrás el tope del 1%, con el objetivo de evitar una mayor caída del consumo y del salario real.
Sin embargo, los incrementos acordados no lograron alcanzar el ritmo de la inflación, que se proyectó por encima del 3% para ese mes, según publicó Iprofesional.
Aumentos en paritarias
De acuerdo con un relevamiento de Synopsis Consultores, el promedio de subas salariales en marzo fue del 2,7%, frente al 1,8% de febrero.
Pese a este repunte, los salarios encadenaron su séptimo mes consecutivo de caída real frente a los precios.
El informe también evidenció una fuerte dispersión entre los distintos sectores según su capacidad de negociación.
Gremios que más aumentaron
Entre los acuerdos más altos se destacaron Camioneros, con una suba del 5,7%, seguido por Alimentación con 4,1% y Estacioneros con 4,0%.
Otros sectores como Farmacéuticos (3,6%) y UTEDYC (3,5%) también lograron incrementos por encima del promedio.
En niveles intermedios se ubicaron Telecomunicaciones y Televisión con 2,9%, mientras que SMATA acordó un 2,5%.
Sectores más rezagados
En el extremo inferior, varios gremios quedaron alineados con la pauta oficial del 2%, como UPCN, Personal Legislativo, Correo Argentino y Plásticos.
Otros sectores incluso quedaron por debajo, como encargados de edificio (1,5%), personal doméstico (1,5%) y trabajadores de casinos (1,6%).
Estos segmentos fueron los que más perdieron frente a la inflación mensual estimada.
Acuerdos anualizados y consumo
En términos anualizados, los acuerdos salariales alcanzaron un promedio del 36,8%, el nivel más alto desde mayo de 2025.
Este dato reflejó un intento de los salarios por acercarse a una inflación proyectada cercana al 30% para 2026.
Algunos sectores incorporaron sumas fijas para compensar pérdidas previas, como el caso de Sanidad, que logró mejoras significativas en las categorías más bajas.
Menor conflictividad sindical
Pese a que los reclamos salariales siguen siendo el principal motivo de conflicto, la conflictividad gremial se mantiene baja.
El 2025 cerró con el menor nivel de protestas con paro desde 2006, tendencia que se mantiene en la actualidad.
Este escenario se explica por una estrategia sindical más enfocada en la sostenibilidad financiera y en la negociación que en la confrontación directa.