Más de 50 profesionales del la institución de salud participaron de una intervención inédita durante la madrugada, que permitió salvar la vida de dos pacientes en estado crítico. Implicó un trasplante de corazón y otro de hígado, a un niño y a un adolescente, respectivamente.
El Hospital Garrahan volvió a marcar un hito en la medicina argentina al realizar con éxito un doble trasplante pediátrico simultáneo, una intervención de altísima complejidad que involucró a más de 50 especialistas trabajando en paralelo.
El procedimiento se llevó a cabo durante la madrugada del sábado en quirófanos contiguos. Por un lado, se realizó un trasplante de corazón a un niño de 7 años con una cardiopatía congénita severa. En simultáneo, un adolescente de 14 años recibió un trasplante de hígado debido a una inmunodeficiencia grave, asociada al síndrome de hiper IgM.
Ambas cirugías fueron consideradas emergencias nacionales, ya que los pacientes no contaban con otras alternativas terapéuticas. La coordinación incluyó equipos de cirugía cardiovascular, trasplante hepático y otras áreas críticas del hospital, en un operativo que exigió precisión absoluta en tiempos y recursos.
Uno de los puntos clave fue la logística para la ablación y traslado de órganos, realizada en conjunto con el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) y con la colaboración del Hospital Pirovano. Cada equipo trabajó de forma autónoma pero sincronizada, con ambulancias, equipamiento y profesionales específicos para cada intervención.
El trasplante cardíaco demandó aproximadamente seis horas, mientras que el caso del adolescente requerirá una segunda etapa en el futuro con un trasplante de médula ósea, en función de su evolución clínica.
Tras las intervenciones, ambos pacientes muestran signos alentadores. El niño trasplantado de corazón permanece en terapia intensiva sin asistencia respiratoria, mientras que el adolescente evoluciona favorablemente, ya se encuentra despierto y alimentándose.
Desde el equipo médico destacaron no solo la complejidad técnica, sino también el impacto emocional del proceso. En ambos casos, las familias recibieron el llamado que confirmaba la aparición de un donante compatible tras largos períodos de espera.
Este tipo de operativos consolida al Hospital Garrahan como un centro de referencia nacional en trasplantes pediátricos de alta complejidad. De hecho, en octubre pasado ya había realizado cuatro trasplantes en apenas 34 horas, incluyendo corazón, hígado y riñón.
El nuevo logro reafirma la capacidad del sistema de salud para responder ante situaciones críticas y resalta la importancia de la donación de órganos como herramienta clave para salvar vidas.