REDACCIÓN ELONCE
La final de la Copa Entre Ríos se definirá este domingo con gran expectativa tras el triunfo de Juventud de Urdinarrain en la ida sobre La Florida.
La final de la Copa Entre Ríos entra en su etapa decisiva este domingo a las 18, cuando Juventud de Urdinarrain reciba a La Florida de Chajarí en el partido de vuelta. El conjunto del sur entrerriano llega con una ventaja importante tras imponerse 3-0 en el encuentro de ida.
En la previa del duelo, los protagonistas comenzaron a palpitar lo que será una definición cargada de tensión y expectativas. Bruno Ramírez, arquero de Juventud, y Federico Álvarez, capitán de La Florida, compartieron sus sensaciones en la antesala del compromiso.
“Fue un partido muy lindo, lástima el día que nos tocó. Amaneció un día lluvioso por estos lados y creo que para el espectáculo no fue un gran día. La cancha estaba para jugar, se decidió jugar y eso hicimos. Quizás no fue un partido lindo a la vista, pero hubo una cancha rápida y con bastantes pelotazos”, sostuvo Álvarez sobre el primer cruce.
Un partido condicionado por las circunstancias
El encuentro de ida estuvo marcado por situaciones imprevistas que terminaron influyendo en el resultado final. Una de las más determinantes fue la lesión del arquero titular de La Florida, Gastón Colombo.
“A nosotros se nos lesionó el arquero Gastón Colombo, un pibe del club, y no teníamos arquero suplente. El chico que se buscó para que sea suplente dejó de acompañarnos y tuvo que atajar un jugador (Jairo Díaz) y tuvimos que cambiar algunas piezas. Ahí fue donde se rompió el partido”, explicó el capitán del equipo de Chajarí.
Desde el lado de Juventud, Ramírez reconoció el impacto de esa situación: “Nos cayó como anillo al dedo la desgracia que tuvieron ellos. Fue un partido chivo y supimos aprovecharlos. El primer y segundo gol al no tener arquero ellos, nos facilitaron las cosas a nosotros. El partido se desenvolvió a los pelotazos porque el campo de juego no permitía un buen despliegue de fútbol”.
Confianza, cautela y una final abierta
A pesar de la ventaja, en Juventud de Urdinarrain mantienen la cautela de cara a la revancha. Ramírez dejó en claro que el equipo no se confía y que buscarán sostener la intensidad.
“Hoy se va a seguir trabajando en salir en un 0 a 0. Creemos que es lo mejor. Ellos tienen jugadores de jerarquía, de buen pie, con la pelota parada son complicados. Vamos a salir a atacar”, afirmó el arquero.
Además, destacó el entusiasmo que se vive en la ciudad: “Ve feliz a los vecinos de Urdinarrain de cara al encuentro de vuelta en su territorio. Son 90 o 100 minutos que como es el fútbol cualquier cosa puede llegar a pasar”.
La ilusión de La Florida y el sueño del título
Del otro lado, La Florida no pierde la esperanza de revertir la historia. Álvarez remarcó el crecimiento del equipo a lo largo del torneo y el mérito de haber llegado a la instancia decisiva.
“Acá en La Florida se lo vive tranquilo. Fue un equipo que fue creciendo de a poco en lo que fue la Copa Entre Ríos. No nos armamos para estar en la final, llegamos hasta acá por esfuerzo de los jugadores y por nunca dejar de creer de nosotros. Ese es el premio por estar en la final”, expresó.
Consciente del desafío, el capitán anticipó la estrategia: “Es un equipo bien armado en el fondo porque los defensores de ellos sacaron todo en el partido de ida, son fuertes, pero de alguna manera u otra vamos a buscar ese primer golcito que nos ayude a remontar la historia”.
Historias personales detrás de la final
Más allá del partido decisivo, la final de la Copa Entre Ríos también refleja historias personales ligadas al fútbol desde la infancia. Ramírez recordó sus inicios a los tres años en un club de La Paz y su fanatismo por Banfield.
Por su parte, Álvarez contó que comenzó a jugar desde chico en Chajarí, llegó a tercera división y, tras la pandemia, retomó la actividad con La Florida, equipo con el que disputó la Súper Copa Entre Ríos.
Con un título en juego, una ventaja clara pero no definitiva y dos equipos con realidades distintas, la final de la Copa Entre Ríos promete un desenlace apasionante que mantendrá en vilo a toda la provincia.