Matías Jordán, quien es jurado de jinetes y nieto de uno de los fundadores del Festival de Jineteada y Folclore, repasó a Elonce lo que le contaron sobre los inicios del espectáculo y se emocionó al recordar a su abuelo.
Diamante es tradición y fe de esa frase puede dar Matías Jordán, quien es jurado de jinetes y nieto de uno de los fundadores del Festival Nacional de Jineteada y Folclore. En una charla con Elonce, contó sobre sus inicios en el campo, como acarreador de caballos, y reveló cómo fueron los comienzos de este evento.
“Empecé a acarrear las pilchas para los caballos, de los corrales a los palos, desde los diez años, después fui segundo capataz de campo y a mis 37 sigo pisando este campo porque pasé a ser jurado de jinetes”, contó Jordán, cuya madre era hija de uno de los iniciadores del festival, cuando comenzó a organizarse en Estancia La Gloria.
“Mi abuelo me contó cómo fueron los inicios del Festival porque eran un grupo de hermanos que formaban parte de la comisión de una escuela; uno de ellos les propuso a los otros tres organizar algo para recaudar fondos para la escuela y Lisardo Gieco dijo de hacer una jineteada. A partir de ahí comenzaron a juntar caballos, a pedirles a los vecinos, y el primer año el festival se hizo en Estancia La Gloria”, repasó el oriundo de Distrito Doll, un paraje ubicado a 35 kilómetro de la ciudad de Diamante.
Jordán repasó, según le contaron, que la primera edición del Festival, “fue récord porque se acabó la bebida en la cantina y sacaban agua del pozo para tomar agua”.
A 52 años de aquella primera luna festivalera, el campo de jineteada se llama Lisardo Gieco –como su tío abuelo- y el primer palo lleva el nombre de su padre, Gustavo Jordán. “Diamante es diferente”, remarcó el entrevistado, pero se vio desbordado por la emoción y no pudo exponer en palabras lo especial que rodea al Festival.
Consultado al nieto de los Gieco sobre su trabajo como jurado de jinetes, éste contó que “se valora a elegancia, cómo maneja el rebenque y si espuelea”. “Y para castigar a un jinete, si el rebenque toca al caballo queda descalificado”, reveló.
“Los jurados se reúnen y cada uno brinda su punto de pista para elegir a los seis clasificados de cada noche y, este año, se entregarán seis premios”, explicó al valorar que “hay muy buenos jinetes, renombrados, y provenientes de todo el país”. (Elonce)