La RP 939, perteneciente al Establecimiento El Maestro de la familia Borré, recibió el máximo reconocimiento de una competencia que evaluó unos 400 animales. Es la historia de una familia que comenzó ordeñando a mano y ahora proyecta incorporar robots.
Una vaca de un tambo entrerriano fue elegida como la mejor de la Región Centro durante la cuarta edición de la Jura a Campo de Vacas Lecheras. Se trató de la RP 939, un ejemplar de cinco partos perteneciente al Establecimiento El Maestro, de la familia Borré, oriunda de Nogoyá.
El animal obtuvo el reconocimiento de “Vaca Suprema” después de competir con representantes de establecimientos comerciales de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba. El premio resultó especialmente significativo porque se trató de la primera participación del tambo entrerriano en un certamen de estas características.
La competencia fue organizada por el Grupo TodoAgro dentro de la Mega Exposición del Centro Argentino (MECA26). La premiación se desarrolló durante una cena realizada en la Sociedad Rural de Villa María.
Evaluaron unos 400 animales en los tambos
La cuarta edición reunió a 24 establecimientos de las tres provincias que integran la Región Centro. A diferencia de las exposiciones tradicionales, las vacas no fueron trasladadas hasta una pista.
El jurado Luis Gili recorrió personalmente los establecimientos para observar los animales dentro de su ambiente productivo habitual. Durante el proceso evaluó aproximadamente 400 ejemplares y seleccionó a las mejores representantes de cuatro categorías.
Entre los aspectos considerados estuvieron la capacidad corporal, la firmeza, la herencia genética, el sistema mamario y la corrección estructural. En las vacas con varios partos también se valoraron el carácter lechero, la armonía corporal y la conformación de las patas.
Una vez elegidas las mejores representantes provinciales, el jurado ordenó a las tres vacas más destacadas de la región. La RP 939 ocupó el primer puesto, mientras que ejemplares de Santa Fe y Córdoba completaron el podio.
“La vaca con cinco partos mostró un potencial productivo muy importante, con un sistema mamario firme y gran capacidad corporal, lo que la convierte en un referente para el futuro de la lechería a campo”, explicó Gili.
“Fue una gran sorpresa para nosotros”
Sergio Borré, titular del Establecimiento El Maestro, destacó que el resultado superó las expectativas del equipo, debido a que era la primera vez que participaban de una jura.
“Fue una gran sorpresa para nosotros recibir el premio. Es la primera vez que participamos en un evento así y fue un orgullo enorme”, expresó a Estación Crespo Plus.
El productor explicó que la organización solicitó seleccionar animales de uno, dos, tres y cuatro partos o más. Posteriormente, el jurado visitó cada establecimiento para realizar la evaluación.
“En cuanto a potencial y genética lo tenemos, pero no sabíamos que estábamos a esta altura”, reconoció Borré al referirse a la consagración obtenida por la RP 939.
El titular del tambo extendió el reconocimiento a las personas que trabajan diariamente en el establecimiento, entre ellas Xiomara, Sebastián, Germán y Daniela.
“Me siento muy orgulloso del equipo de trabajo y de todo el empeño, no solamente de nuestra gente a campo, sino también de la empresa de genética que nos acompaña desde 1998, siempre con una buena selección y mejorando”, señaló.
De ordeñar a mano a proyectar robots
El premio también puso en valor una historia familiar que comenzó hace más de cuatro décadas. Los padres de Borré iniciaron la actividad lechera en 1980 con un sistema de ordeñe manual.
Con el paso del tiempo, el establecimiento atravesó diferentes procesos de transformación e incorporó infraestructura y herramientas para mejorar su producción.
“Mis viejos empezaron ordeñando a mano. Después pasaron por todos los ciclos y hoy, gracias a Dios, tenemos un tambo con fosa y proyecciones para incorporar robots y galpones”, contó Borré.
Otro momento decisivo se produjo en 1998, cuando la familia comenzó a trabajar con inseminación artificial. Desde entonces mantuvo el vínculo con la misma empresa especializada en desarrollo genético.
Ese proceso de selección sostenido durante años permitió mejorar las características productivas y estructurales del rodeo hasta alcanzar el reconocimiento regional.
Tecnología y genética en la lechería entrerriana
Borré consideró que el premio también permitió mostrar la evolución de la producción lechera provincial. Aunque reconoció las dificultades económicas y el cierre de establecimientos, señaló que los tambos que permanecen activos aumentaron la incorporación de tecnología.
“Entre Ríos está creciendo mucho. Si bien se están cerrando tambos, como es de público conocimiento, también se está aplicando mucha tecnología”, afirmó.
El productor definió al tambo como una de las actividades más complejas debido a la cantidad de aspectos que requieren atención simultánea. Entre ellos mencionó la genética, la sanidad animal, la calidad de la leche, la alimentación y la infraestructura.
“En cuanto a la composición de la leche se avanzó muchísimo en calidad higiénica. En la sanidad del animal también hubo grandes avances”, sostuvo.
Además de la distinción individual para la RP 939, el premio al mejor conjunto de la competencia quedó en manos del Establecimiento Isolet, perteneciente a la familia Bernardi, de Bell Ville.
Más allá de los resultados, la jura buscó generar una instancia de aprendizaje para los productores. Las devoluciones del jurado permitieron analizar criterios genéticos y productivos que podrían contribuir a mejorar los rodeos comerciales de la Región Centro.