REDACCIÓN ELONCE
Dos entrerrianos emprendieron un viaje para recordar a los seis tripulantes fallecidos en la tragedia aérea. En el lugar del impacto, fueron recibidos por una comunidad que mantiene viva la memoria con gestos cotidianos.
Una travesía en moto unió Paraná con Bolivia en homenaje a las víctimas del Tango 21, en un recorrido cargado de memoria y emoción que tuvo como protagonistas a Luciano Lionel Brondi y Damián Alejandro Brondi.
El viaje, impulsado por el recuerdo de los seis tripulantes fallecidos en la tragedia del Tango 21, incluyó distintas paradas hasta llegar al sitio donde ocurrió el hecho, en una zona que hoy muestra una transformación significativa respecto de aquel momento.
En diálogo con Elonce, los viajeros contaron que la experiencia superó las expectativas iniciales y que el recibimiento en Bolivia fue uno de los momentos más impactantes del recorrido vinculado al Tango 21.
Un homenaje que encontró una historia viva
Los motociclistas llegaron a la ciudad de Oruro tras haber pasado por La Paz y El Alto, donde visitaron el lugar del impacto del avión. Allí, se encontraron con una escuela construida por vecinos en homenaje a los tripulantes.
“Nosotros sabíamos que había un monumento, pero no todo lo que encontramos”, explicaron, al detallar que el sitio, que hace dos décadas era un descampado, hoy está rodeado de viviendas y edificios.
La institución educativa lleva el nombre Unidad Educativa Fuerza Aérea Argentina y fue impulsada por la propia comunidad. Según relataron, el establecimiento cuenta con niveles inicial, primario y secundario.
El momento más significativo se dio cuando, sin previo aviso, fueron recibidos por autoridades, docentes y familias. “Nos pidieron que pusiéramos la bandera argentina en el mástil”, contaron, en referencia a una insignia con un fuerte valor simbólico para la familia.
Un reconocimiento que se mantiene en el tiempo
Durante la visita, los entrerrianos conocieron detalles que reflejan el vínculo construido en torno al recuerdo del Tango 21.
“Todos los lunes izan la bandera argentina y la boliviana y cantan ambos himnos”, señalaron, al describir las prácticas que forman parte de la vida cotidiana de la escuela.
Además, destacaron que cada 9 de marzo se realiza una conmemoración en memoria de los seis tripulantes y que los estudiantes conocen la historia detrás del nombre de la institución.
“El monumento está vivo, se renueva todos los años con cada promoción”, expresaron, al remarcar el compromiso de la comunidad educativa.
Una experiencia que trascendió el viaje
El recorrido, que también estuvo atravesado por condiciones climáticas adversas, como lluvias intensas y granizo, tuvo como eje principal el homenaje y la conexión con la historia.
“Nos trataron como hermanos en todo momento”, señalaron, al describir el vínculo generado con los habitantes del lugar.
Finalmente, los protagonistas destacaron que el viaje dejó un mensaje más amplio: “Es un ejemplo de cómo debe ser un verdadero reconocimiento”, afirmaron, en referencia a la construcción de memoria a través de la educación.
De esta manera, la travesía no solo permitió rendir homenaje a las víctimas del Tango 21, sino también visibilizar una historia de respeto y memoria que se mantiene viva a través del tiempo.