El procedimiento se realizó en Paso Cerrito, sobre la Ruta 14. Los dispositivos estaban ocultos en distintos sectores de una camioneta proveniente de Misiones.
Un importante procedimiento por presunto contrabando se concretó durante la madrugada de este jueves en el Puesto de Control Vial Paso Cerrito, en el norte de Entre Ríos, donde la Policía secuestró 142 celulares nuevos valuados en unos 80 millones de pesos.
El operativo fue realizado alrededor de las 3 de la madrugada sobre la Autovía Ruta Nacional 14 “José Gervasio Artigas”, cuando efectivos policiales detuvieron para control una camioneta Volkswagen Taos en la que viajaban un hombre de 52 años y una mujer de 44, ambos oriundos de Ituzaingó.
Según indicaron fuentes policiales, las personas manifestaron que se dirigían desde la provincia de Misiones hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hallazgo oculto en la carrocería
Tras verificar la documentación personal y del vehículo, el personal policial amplió el control con la intervención de un perro detector de narcóticos, que marcó la posible presencia de elementos compatibles con un delito.
Además, los uniformados detectaron irregularidades en distintos sectores de la carrocería, entre ellos compartimientos ocultos en las paredes laterales y en el torpedo del vehículo.
Ante la sospecha, se dio intervención al Juzgado Federal de Concordia, a cargo de la jueza Analía Ramponi, y a la Fiscalía Federal encabezada por Cintia Cibulskas, quienes autorizaron una requisa en el marco del artículo 230 Bis del Código Procesal Penal de la Nación.
Celulares valuados en $80 millones
Durante la inspección, realizada en presencia de testigos, los efectivos encontraron 142 cajas con teléfonos celulares nuevos de distintas marcas y modelos ocultos en diferentes partes del vehículo.
De acuerdo al informe oficial, la mercadería tendría un valor estimado de aforo de 80 millones de pesos.
Como consecuencia del hallazgo, se procedió al secuestro de los celulares, de la camioneta utilizada para el traslado y de los teléfonos personales de los ocupantes.
También intervino personal de ARCA para determinar el aforo de la mercadería, la cual habría ingresado al país de manera ilegal.
Las dos personas involucradas fueron correctamente identificadas y quedaron supeditadas a la causa judicial, aunque no fueron detenidas.