La joven de 29 años comenzó a manejar tras perder su empleo. Reveló cuánto obtiene por hora y cómo complementa sus ingresos vendiendo carteras.
Tras quedarse sin trabajo, Daiana Mazacote encontró en las aplicaciones de viajes una alternativa para sostener los gastos de su hogar. Tiene 29 años, conduce entre ocho y diez horas por día y estimó que puede obtener entre $10.000 y $12.000 por hora, aunque aclaró que los ingresos varían de acuerdo con la demanda.
La joven trabaja como conductora de Uber y realiza sus recorridos principalmente durante la noche, cuando encuentra menor tránsito. Además, tomó la decisión de aceptar únicamente pasajeras mujeres por una cuestión de seguridad y tranquilidad personal.
“Llevo solo mujeres por una cuestión de seguridad”, explicó Mazacote al contar cómo organizó su actividad después de quedarse sin empleo.
La conductora vive con su pareja en una vivienda alquilada y explicó que necesitaban sumar ingresos para afrontar los gastos mensuales. Así comenzó a manejar mediante la plataforma, aunque señaló que lo recaudado no puede considerarse completamente como ganancia debido a los costos asociados al vehículo.
Al referirse concretamente a cuánto obtiene trabajando, calculó ingresos de entre $10.000 y $12.000 por hora. Sin embargo, remarcó que no se trata de una cifra fija. “Hay gente que hace más, hay gente que hace menos”, señaló.
Para cubrir sus necesidades cotidianas, realiza jornadas extensas. “Ocho, nueve, diez”, respondió al ser consultada sobre la cantidad de horas que suele manejar diariamente.
Trabaja de noche y solamente lleva mujeres
Mazacote eligió concentrar buena parte de su actividad durante la noche. Con el tiempo también estableció las zonas por las que prefiere desplazarse y evita aceptar viajes que la alejen demasiado de los lugares que conoce.
“Yo me mantengo en tal zona”, explicó sobre la forma en que organiza sus recorridos y selecciona los viajes.
En un principio transportaba tanto hombres como mujeres y aseguró que no sufrió situaciones conflictivas. Sin embargo, posteriormente decidió limitar los viajes a pasajeras.
“Me siento incómoda con hombres, más allá de que no me haya pasado nada”, explicó. La posibilidad de seleccionar viajes de mujeres dentro de la aplicación terminó de definir su modalidad de trabajo.
Los ingresos obtenidos son destinados al alquiler, alimentos, servicios y demás gastos cotidianos. A esa cuenta debe restarle el mantenimiento del vehículo, que utiliza con gas para disminuir el gasto de combustible.
Según relató, una reparación mecánica puede demandar desde $100.000 hasta $1 millón, dependiendo del inconveniente. Por ese motivo, los costos del auto tienen una incidencia considerable sobre el dinero que finalmente queda disponible después de cada jornada.
Cómo genera un ingreso adicional mientras conduce
La joven encontró además una forma de aprovechar las horas que pasa dentro del vehículo para promocionar otro emprendimiento: la venta de carteras.
Dentro del auto colocó carteles mediante los cuales muestra su actividad comercial a las pasajeras. No transporta los productos durante los viajes, sino que utiliza su cuenta de Instagram y un código QR que permite ingresar directamente al sitio donde ofrece las carteras.
“Yo tengo un emprendimiento de carteras y lo que hago en Uber es promocionarlo”, afirmó en diálogo con Infobae.
Mazacote compra los productos al por mayor y posteriormente los revende. Las consultas y operaciones se realizan principalmente a través de Instagram y, según estimó, consigue concretar alrededor de cinco ventas por día.
El emprendimiento funciona como complemento de los ingresos obtenidos mediante los viajes. La incorporación del código QR surgió como una manera sencilla de que las pasajeras pudieran acceder directamente al catálogo mientras conocían su propuesta comercial.
La experiencia de Mazacote también comenzó a ganar repercusión en las redes sociales. La joven publica videos en TikTok sobre sus jornadas y, especialmente, sobre la preparación previa antes de comenzar a conducir.
“No tenía pensado que se iba a viralizar así”, relató sobre la repercusión alcanzada por sus publicaciones.
A partir de esos videos comenzó a recibir consultas de otras mujeres interesadas en trabajar mediante aplicaciones de transporte. Entre las principales preguntas aparecen cuánto dinero puede obtenerse, cuáles son los requisitos y cómo fue su experiencia al comenzar.
Otro aspecto que llamó la atención de quienes siguen sus publicaciones fue la forma en que se prepara antes de salir a trabajar. Mazacote explicó que la ropa y la estética forman parte de su rutina cotidiana.“Me gusta vestirme bien y sentirme bien”, sostuvo.
La preparación puede llevarle incluso más de una hora antes de comenzar su jornada. “Puedo estar hasta una hora y media preparándome”, contó. Además, procura utilizar una combinación diferente de ropa cada día.