REDACCIÓN ELONCE
El paro médico general expone el testimonio de profesionales que aseguran haber llegado a un límite tras recortes, sobrecarga laboral y falta de respuestas. Médico de cabecera explicó la situación a Elonce y sostuvo que la decisión de PAMI es "tomada desde un escritorio con un Excel y desalmada".
El paro médico general que llevan adelante profesionales de PAMI refleja una situación crítica que, según los propios médicos, nunca antes los había llevado a tomar una medida de esta magnitud. En Paraná, el reclamo se replica con fuerza y pone el foco en el deterioro de las condiciones laborales y del sistema de atención.
El médico de cabecera Esteban Alisio fue contundente al describir el contexto: “Nos afecta enormemente. De ese dinero sale el pago de la secretaria, el alquiler del consultorio, los servicios”.
Además, subrayó la precariedad del esquema: “Tampoco tiene las condiciones de salario porque no tenemos vacaciones, no tenemos jubilación, no tenemos nada. Es un dinero que nos dan a contrarrecibo. También, sobre ese importe, hay descuentos”.
Una medida “brutal” que marca un quiebre
Alisio explicó que el conflicto se origina en un cambio profundo en la forma de pago: “Lo que nos propone el PAMI nos quita un montón de pluses que había en relación a nuestra capacitación y nuestra formación. Se trata de un sistema de tipo capitado con un valor de 2.100 pesos por afiliado”. Además, agregó que no han tenido ningún aumento en los últimos dos años.
El impacto, según detalló, es severo: “Todos los médicos estamos diciendo que se nos reduce a más del 50% lo que percibimos. No hay manera de sostenerlo”. Y agregó: “El sistema anterior nos pagaba por prestación, o sea, por consulta. Eso se elimina”.
El profesional fue aún más crítico al calificar la decisión: “Esto es una medida brutal, extrema, insostenible, inconsulta e intempestiva. Nadie recuerda un sistema tan brutal. Se aplicó a partir del 1 de abril y nosotros nos enteramos el viernes 10 de abril”.
Un límite que nunca antes se había alcanzado
El testimonio del médico deja en claro que el paro responde a una situación excepcional: “No solemos tomar este tipo de medidas, solemos aguantar mucho. Somos los que estamos en contacto con los afiliados de PAMI, con lo cual tomar esta clase de medidas nos resulta muy doloroso, muy extremo”.
En ese sentido, enfatizó: “Nunca sucedió una cosa así. Nunca estuvimos tan convencidos de algo. La medida es muy brutal”. Y describió el impacto emocional de la decisión: “Estoy en el consultorio en este momento tratando de explicarle a los afiliados por qué estamos tomando esta medida. Nos resulta muy triste, muy lamentable tener que llegar a esto”.
Asimismo, advirtió sobre lo que puede venir: “Esto va a seguir, indudablemente”.
La preocupación por los jubilados y el sistema
Más allá del reclamo sectorial, Alisio hizo hincapié en el impacto sobre los pacientes: “Convivimos con el día a día de los jubilados y resulta triste ver que vienen y les empiezan a cobrar por los medicamentos, necesitan un estudio y no consiguen turno”.
También describió la complejidad del trabajo: “La atención primaria de adultos mayores es muy compleja. Implica explicar con paciencia, con empatía, comprender que el paciente vuelve porque no entendió. Eso requiere tiempo y dedicación”.
Finalmente, cuestionó el origen de las decisiones del instituto: “Esto es una medida desalmada tomada desde un escritorio con un Excel. Es muy lamentable. La atención de los abuelos no se puede manejar de esta manera”.