El Gobierno dispuso el recambio obligatorio de válvulas con más de 60 años en garrafas de GLP. La medida alcanza a envases de uso doméstico y fija plazos para empresas, con el objetivo de mejorar la seguridad del sistema.
El reemplazo de válvulas de garrafas antiguas fue dispuesto por el Gobierno nacional mediante una nueva normativa que obliga a retirar del sistema componentes con más de seis décadas de antigüedad, en busca de reforzar la seguridad en el uso del gas licuado de petróleo (GLP). La decisión quedó oficializada a través de la Resolución 72/26 de la Secretaría de Energía.
La medida apunta a un elemento esencial en el funcionamiento de las garrafas: las válvulas de maniobra que regulan el flujo de gas en envases de 10 y 15 kilos, ampliamente utilizados en hogares que no cuentan con acceso a la red de gas natural. Según se informó, estos dispositivos resultan determinantes para evitar fugas y garantizar el correcto uso del combustible.
De acuerdo con informes técnicos oficiales, aún permanecen en circulación válvulas fabricadas entre 1960 y 1971, correspondientes al modelo conocido como “Universal”. Estas piezas presentan un desgaste acumulado por el paso del tiempo y ya no cumplen con los estándares actuales de seguridad exigidos para este tipo de sistemas.
Diagnóstico técnico y riesgos detectados
El relevamiento realizado por el organismo nacional evidenció que parte del parque de garrafas continúa operando con componentes obsoletos. A esta situación se suma que, en muchos casos, los fabricantes originales de estas válvulas ya no existen o no figuran en registros vigentes, lo que impide asegurar la disponibilidad de repuestos o la trazabilidad de las reparaciones.
En un sistema que manipula gas inflamable bajo presión, la presencia de estos elementos antiguos incrementa los riesgos potenciales de fallas, fugas o incidentes. Frente a ese escenario, las autoridades consideraron necesario avanzar con una intervención que permita modernizar progresivamente el sistema.
El esquema definido establece que el recambio no será inmediato, sino gradual. Las empresas fraccionadoras, responsables del envasado y distribución del gas, deberán presentar en un plazo de 180 días un plan detallado de sustitución de válvulas, que será evaluado por la Subsecretaría de Hidrocarburos antes de su implementación.
Plazos, controles y alcance de la medida
Una vez aprobados los planes, comenzará a regir el plazo máximo de cinco años para completar el reemplazo total de las válvulas antiguas. La normativa establece además que, cumplido ese período, no podrán seguir en circulación garrafas que conserven estos componentes, bajo apercibimiento de sanciones previstas en la legislación vigente.
La Subsecretaría de Hidrocarburos será la encargada de supervisar tanto la ejecución de los planes como el cumplimiento de los plazos establecidos. En ese sentido, el control estatal será clave para garantizar que el proceso avance conforme a lo previsto.
Si bien la medida está dirigida principalmente al sector empresarial, su impacto alcanza a millones de usuarios que dependen del gas envasado en todo el país. En lo inmediato, no se requerirán gestiones por parte de los consumidores, ya que el reemplazo será absorbido por la cadena de producción y distribución.
Impacto en usuarios y sistema de abastecimiento
No obstante, el avance del reemplazo de válvulas de garrafas antiguas podría implicar, con el tiempo, mayores controles en la circulación de envases y ajustes logísticos en la distribución. Las autoridades remarcaron que el objetivo es garantizar condiciones de seguridad sin afectar la continuidad del abastecimiento.
La resolución también dejó en evidencia una problemática estructural: la permanencia de componentes críticos con más de medio siglo de uso dentro de un sistema que requiere altos estándares de seguridad. Frente a ello, el Gobierno optó por una estrategia gradual que permita renovar el parque de garrafas sin generar interrupciones en el suministro.
Entre los puntos principales de la medida se destacan el reemplazo obligatorio de válvulas con más de 60 años, la aplicación a envases de 10 y 15 kilos, el plazo máximo de cinco años para completar el proceso, la obligación de presentar planes en 180 días y la posibilidad de sanciones ante incumplimientos, publicó Primera Edición.
Claves de la medida:
Se deberán reemplazar válvulas de garrafas con más de 60 años de antigüedad
Afecta a envases de 10 y 15 kilos de GLP
Plazo máximo de cinco años para completar el recambio
Las empresas tienen 180 días para presentar un plan de sustitución
Habrá sanciones si, vencido el plazo, siguen en circulación