REDACCIÓN ELONCE
Paranaense, radicado temporalmente en Manizales, relató a Elonce cómo vivió el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia. Una alerta en su celular le permitió salir antes del sismo. “Fueron un minuto y medio donde se te pasa todo por la cabeza”, expresó.
Un paranaense contó a Elonce cómo vivió el terremoto en Colombia que sacudió este lunes al país y provocó graves consecuencias en Manizales, una de las ciudades afectadas. Mariano Aguirre, quien trabaja como instructor de pádel y reside desde hace dos meses y medio en esa ciudad, recibió una alerta segundos antes del movimiento y logró salir del inmueble donde se encontraba. “Nunca pensé pasar por esto”, resumió.
Aguirre se preparaba para comenzar su jornada laboral cuando su teléfono celular comenzó a emitir una fuerte alarma. Según relató, se trató del sistema de alerta temprana de Google, que le anticipó que en pocos segundos se produciría un movimiento sísmico.
“El teléfono empezó a sonar de una manera escandalosa. Hace como una sirena y te avisa que dentro de los 30 segundos va a haber un terremoto y tenés que agarrar lo que tengas a mano y salir”, explicó a Elonce.
“Salí descalzo y con lo puesto”
El paranaense contó que no tuvo tiempo de recoger sus pertenencias.
“Manoteé el teléfono. Salí descalzo, estaba en pantalones cortos, sin remera. Salí para afuera”, recordó. En el condominio donde se alojaba, varios residentes reaccionaron de la misma manera y se encontraron en el exterior cuando comenzó el terremoto.
Una vez en la calle, la dimensión del fenómeno se volvió evidente. “Empezó a vibrar. Me pongo a pensar ese momento y hasta se me pone la piel de gallina de vuelta, porque la verdad que no pensé pasar por esto acá”, manifestó.
Vio cómo un edificio se desplomaba
Aguirre describió los segundos en los que la tierra comenzó a moverse con intensidad y los edificios de la zona oscilaron frente a sus ojos.
“Pudimos bajar corriendo y, una vez en la calle, todo se movía para todos lados. El edificio que estaba en la esquina empezó a temblar y se cae. No dimensionás nada hasta que pasa ahí”, sostuvo.
Según estimó, el movimiento principal se extendió aproximadamente durante un minuto y medio, aunque la percepción fue mucho más prolongada. “Se sintió como que eran siete minutos, que la tierra no paraba de moverse. Sentís polvo por todos lados, casas que se van cayendo”, relató.
El temor por posibles réplicas
Horas después del terremoto, Aguirre indicó que buena parte de los edificios permanecían vacíos ante el temor de nuevos movimientos. Muchas personas decidieron no regresar a sus viviendas mientras continuaban las inspecciones.
“En los edificios no hay una persona. No queda una persona por este miedo de que pueda llegar a haber réplica”, explicó.
El propio paranaense tampoco podía volver al condominio donde se alojaba. “No podemos ingresar porque están evaluando y revisando todo, que esté todo bien. Ahora me vine al club porque otro lugar no puedo ingresar”, señaló.
Cortes de luz, gas e internet
La emergencia también afectó los servicios básicos en Manizales. Aguirre explicó que había sectores sin energía eléctrica y que algunas compañías habían interrumpido preventivamente el suministro de gas.
“El internet anda de a ratos. Hay empresas de gas que cortaron el servicio por precaución porque puede haber alguna fuga. La empresa de energía está restableciendo de a poco”, detalló.
También señaló que las autoridades locales habilitaron espacios destinados a recibir a quienes no tenían dónde pasar la noche. “El alcalde está en constante comunicación con todos. Abrió un centro de acopio y un centro para la gente que no tiene dónde ir, para que puedan acercarse a pasar la noche aunque sea”, contó.
Rescataron con vida a una joven
Entre las situaciones que presenció durante la jornada, Aguirre destacó el trabajo de los equipos de emergencia en uno de los edificios que había colapsado.
“Rescataron una chica de 18 años que la pudieron sacar con vida, un trabajo de los bomberos y el cuerpo de rescate enorme”, expresó.
La escena volvió a recordarle lo cerca que había estado del peligro. “No tocaba más que orar en ese momento. Fueron un minuto y medio donde a uno se le pasa todo por la cabeza y empezás a ver cómo se mueve, cómo se empieza a caer todo. Es tremendo”, manifestó.
La comunicación con su familia en Paraná
Una de sus primeras preocupaciones después del terremoto fue avisar a su familia en Paraná que se encontraba en buenas condiciones. Sin embargo, las comunicaciones comenzaron a fallar inmediatamente después del sismo.
“Lo primero que hice fue hablar con mi familia y enseguida se cortó la comunicación porque se cayó todo. Pude hablar poco y nada. Después, con el paso de las horas, ya pude comunicarme bien y tratar de dar tranquilidad”, relató.
Aguirre destacó además los mensajes que recibió desde Argentina. “Estoy sorprendido por la cantidad de gente que se comunicó conmigo para saber cómo estaba, si necesitaba algo. El apoyo argentino siempre está cuando uno está fuera del país, y más en estas circunstancias que se encuentra solo y lejos de la familia”, expresó a Elonce.
“Ahora es tratar de refugiarse”
La actividad cotidiana quedó prácticamente paralizada en Manizales. Según explicó, fueron suspendidas las clases y distintas actividades mientras los equipos de rescate y emergencia trabajaban en las zonas afectadas.
“Solamente están diciendo que vaya a trabajar la gente que es esencial y que trabaja en lugares esenciales”, indicó, al tiempo que mencionó las dificultades provocadas por daños en infraestructura y derrumbes sobre rutas de montaña.
Respecto de cómo continuará sus próximos días, Aguirre reconoció que la experiencia cambió por completo su percepción del lugar. “No sé cómo seguir. Primero buscar ahora un lugar donde pasar la noche y que no sea un edificio, claramente, porque ya estoy con ese pánico de que puede haber o no una réplica”, confesó.
Finalmente, resumió la incertidumbre que atravesaban quienes permanecían en la ciudad: “Es tratar de refugiarse y tener una mochila por cualquier cosa, porque uno nunca sabe, más en esta zona y después de este terremoto de 7,4”.