Un estudio científico analizó los efectos del consumo diario de mate durante ocho semanas. Los investigadores observaron reducciones en la presión arterial y la glucosa en sangre, aunque advirtieron que los resultados requieren nuevas investigaciones.
Tomar yerba mate todos los días podría generar efectos favorables sobre la presión arterial y los niveles de glucosa en sangre, según un estudio científico publicado en abril de 2025 en la revista Molecular Nutrition & Food Research. La investigación evaluó qué ocurrió con distintos indicadores cardiovasculares y metabólicos después de ocho semanas de consumo regular de esta infusión.
El trabajo, titulado Yerba Mate Tea May Have Cardiometabolic Beneficial Effects in Healthy and At-Risk Subjects, incluyó a 52 participantes y encontró cambios positivos en la presión arterial, la glucosa en ayunas y algunos indicadores relacionados con la sensibilidad a la insulina.
Sin embargo, los investigadores señalaron que los resultados deben interpretarse con cautela debido al tamaño reducido de la muestra. Además, aclararon que los hallazgos no permiten afirmar que la yerba mate prevenga o cure enfermedades.
Qué descubrieron los investigadores sobre la yerba mate
El estudio se desarrolló mediante un ensayo controlado, aleatorizado, ciego y cruzado, en el que participaron 25 personas con colesterol normal y 27 con hipercolesterolemia, es decir, niveles elevados de colesterol.
Durante ocho semanas, los voluntarios consumieron tres porciones diarias de yerba mate. En otro período del ensayo recibieron una bebida isotónica descafeinada utilizada como control.
Al finalizar la intervención, los especialistas analizaron diferentes parámetros metabólicos y cardiovasculares para determinar si existían cambios asociados al consumo de la infusión.
Cómo cambió la presión arterial después de ocho semanas
Uno de los principales resultados fue la disminución de la presión arterial sistólica y diastólica, especialmente entre los participantes que presentaban colesterol elevado.
Entre las personas con hipercolesterolemia, la presión sistólica disminuyó 8,2 milímetros de mercurio (mmHg), mientras que la diastólica bajó aproximadamente 6,6 mmHg respecto de los valores iniciales.
En cambio, quienes tenían niveles normales de colesterol registraron reducciones menores: 2,84 mmHg en la presión sistólica y 0,90 mmHg en la diastólica.
Los autores consideraron que estos resultados sugieren un posible efecto favorable de la yerba mate. No obstante, aclararon que los participantes comenzaron el estudio con valores normales de presión arterial, por lo que no puede concluirse que la infusión sea eficaz para tratar la hipertensión.
Qué ocurrió con la glucosa en sangre
La investigación también detectó una reducción de los niveles de glucosa en ayunas después de ocho semanas de consumo.
Disminución de la glucosa en ayunas:
- Colesterol normal: −2,6 mg/dL
- Colesterol elevado: −4,3 mg/dL
Además, los investigadores evaluaron la resistencia a la insulina mediante el índice HOMA-IR y la sensibilidad a esta hormona a través del índice QUICKI. Ambos indicadores mostraron cambios favorables después de la intervención.
La insulina cumple una función fundamental en el organismo, ya que permite que la glucosa ingrese a las células para ser utilizada como energía. Cuando el cuerpo responde de manera menos eficiente a esta hormona, puede desarrollarse resistencia a la insulina.
Pese a las mejoras observadas, los participantes presentaban niveles normales de glucosa al comenzar el ensayo. Por ese motivo, los resultados no permiten establecer beneficios específicos para personas con diabetes.
Cuánta yerba mate consumieron diariamente
Durante la investigación, los participantes bebieron tres porciones diarias de infusión, preparadas de la siguiente manera:
- Tres saquitos de yerba mate de 3 gramos cada uno.
- 150 mililitros de agua por porción.
- Un consumo total diario de 9 gramos de yerba mate y 450 mililitros de infusión.
- Una duración de ocho semanas.
Es importante señalar que el estudio utilizó una infusión preparada con saquitos, por lo que sus resultados no pueden trasladarse directamente al consumo tradicional de mate con bombilla, donde las cantidades y formas de preparación pueden variar considerablemente.
Qué limitaciones tiene el estudio
Aunque los resultados mostraron cambios favorables, la investigación presentó limitaciones importantes. La principal fue la participación de solamente 52 personas, una muestra reducida para establecer conclusiones aplicables a toda la población.
También se analizaron consumidores que no tomaban yerba mate habitualmente, sin evaluar los efectos de mantener esa práctica durante varios años.
Por lo tanto, la investigación no demostró que tomar mate prevenga enfermedades cardiovasculares, diabetes o hipertensión, sino que identificó posibles beneficios metabólicos que deberán confirmarse mediante estudios más amplios.
Los especialistas remarcaron que el consumo de yerba mate no reemplaza los tratamientos médicos ni los controles profesionales indicados para personas con presión arterial elevada, diabetes o alteraciones del colesterol.