El país registró 71 casos confirmados de dengue, sin cuadros graves, mientras que el brote de chikungunya alcanzó 3.730 casos confirmados o probables.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondiente a la semana epidemiológica (SE) 33 brindó un informe de cierre de temporada de arbovirus que detalla el comportamiento que tuvieron las enfermedades transmitidas por mosquitos en nuestro país y evalúa el trabajo realizado por el sistema de salud para dar respuesta.
De acuerdo a lo que expresa el mencionado informe, la temporada de arbovirosis 2025-2026 se caracterizó por dos escenarios epidemiológicos diferenciados. Por un lado, una baja circulación de dengue, sin transmisión sostenida ni casos graves y, por el otro, un brote de fiebre chikungunya que se concentró principalmente en la región NOA pero que también se extendió a algunas jurisdicciones de la región Centro.
En lo que refiere al dengue, se notificaron 71 casos confirmados de un total de 28.028 casos sospechosos, 39 fueron autóctonos y 32 manifestaron antecedentes de viaje a países de América Latina y el Caribe, África y Asia. Entre los 34 casos en los que se identificó el serotipo, predominó el DENV-2 (61,8%), seguido de DENV-3 (26,5%) y DENV-1 (11,8%). En las muestras estudiadas de DENV-3 la vigilancia genómica identificó el genotipo III, linaje B3, relacionado con virus circulantes en Brasil y el Caribe. Este hallazgo requiere especial seguimiento por la expansión de este serotipo en la región.
La región Centro concentró el 83% de los casos, principalmente en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA). Entre las semanas 9 y 17 de 2026 se identificó un pequeño conglomerado de casos en Villa Real (CABA), que fue debidamente controlado. En las regiones Sur y Cuyo no se registraron casos autóctonos y en Jujuy se detectó el primer y único caso de DENV-3 sin antecedente de viaje de la temporada.
En Entre Ríos fueron notificados cuatro casos con antecedente de viaje a Cuba, Brasil (DENV-3), República Dominicana y Colombia (DENV-3).
La positividad a nivel nacional fue de apenas 0,25% y la incidencia acumulada de 0,15 casos cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 1.239 casos cada 100.000 registrados durante la epidemia de la temporada 2023-2024. Esto refleja no solo la escasa circulación viral, sino también la capacidad del sistema de salud para sostener la sospecha, la notificación y el estudio de personas con síndrome febril. El 91% de los casos notificados contó con estudios de laboratorio y el 70% fue analizado mediante métodos directos. La mediana de tiempo entre la consulta y la notificación fue de dos días, y, el tiempo promedio de consulta fue de un día después del inicio de síntomas.
Si bien todavía es necesario mejorar la completitud de algunos datos clínicos y profundizar el estudio de los casos probables, durante toda la temporada la vigilancia se mantuvo activa y sensible en todo el país, permitiendo detectar e investigar casos oportunamente, identificar diagnósticos alternativos y monitorear la circulación de los distintos arbovirus. En 940 personas con dengue descartado, se confirmaron otros eventos de notificación obligatoria. Los diagnósticos más frecuentes fueron fiebre chikungunya, con 327 casos, e infecciones respiratorias, con 259. También se confirmaron leptospirosis, fiebre hemorrágica argentina, hantavirosis, rickettsiosis, psitacosis, meningoencefalitis, paludismo e infecciones bacterianas invasivas, entre otras enfermedades.
En lo que refiere a fiebre chikungunya, el informe expresa que el brote tuvo su epicentro en la provincia de Salta, luego de la detección de casos importados desde Bolivia. En toda la temporada se notificaron 3.730 confirmados o probables de un total de 13.308 casos sospechosos. La curva alcanzó su máximo en la SE 16 de 2026, con 614 casos notificados y luego se observó un descenso progresivo hasta el final de la temporada.
El 97% de los casos se concentró en el NOA, principalmente en Salta, Tucumán y Jujuy. También se registraron brotes o casos en Catamarca, Santiago del Estero, PBA, CABA y Córdoba. El 83% no tuvo antecedentes de viaje, confirmando así el predominio de la transmisión local. La vigilancia genómica identificó en las muestras analizadas el genotipo ECSA, relacionado con virus circulantes en Brasil y Bolivia. No se detectó la mutación E1-A226V, asociada con una mayor adaptación del virus al mosquito Aedes albopictus.
Virus respiratorios
En cuanto a la circulación de virus respiratorios, la situación epidemiológica se mantiene sin cambios significativos y dentro de lo esperado para esta época del año. En las consultas ambulatorias se notificaron 14 casos de influenza durante la última semana y la positividad se ubicó en el 26,4%. Con respecto a VSR, se notificaron 31 nuevos casos durante las últimas 4 semanas analizadas, 5 más que los notificados en el BEN anterior.
En pacientes internados, la circulación de influenza se mantiene prácticamente estable con 34 confirmados durante las últimas 4 semanas y continúa el predominio de VSR con 302 positivos notificados en las últimas 4 semanas. Teniendo en cuenta que los mayores porcentajes de positividad de VSR se observan en menores de 2 años, y que la estrategia de prevención más efectiva es la vacunación oportuna, en 2024 el Ministerio de Salud de la Nación incorporó al Calendario Nacional de Vacunación el esquema contra VSR para embarazadas que se encuentren entre la semana 32 y 36 (inclusive) de gestación. El objetivo es que las mujeres transmitan a sus bebés los anticuerpos antes de nacer para evitar que desarrollen cuadros graves de bronquiolitis o neumonía durante sus primeros seis meses de vida.
Es importante tener en cuenta que, en lo que va del 2026, se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0) 853.798 casos de enfermedad tipo influenza (ETI), es decir, con síndrome gripal. Si bien las notificaciones hasta la SE 32 superaron a las de los años previos, las mismas se mantuvieron en niveles de seguridad y alerta y desde la SE 22 se registra tendencia descendente de las notificaciones.
Ahora bien, en lo que refiere a los casos confirmados de neumonía, las tasas de incidencia de este año son similares a las de los dos años previos con valores ligeramente inferiores. Los registros de neumonía alcanzaron su máximo en las SE 21 y 22, con un descenso de los casos en semanas posteriores. Por otro lado, en cuanto a los casos de bronquiolitis, también se observa que este año presenta un descenso respecto de los años históricos. Para ambas enfermedades el pico de casos fue registrado en el año 2016.