El Gobierno provincial oficializó un doble esquema de endeudamiento para 2026 que combina bonos internacionales de largo plazo y letras del Tesoro en pesos, con el objetivo de reordenar pasivos y garantizar liquidez.
El Gobierno de Entre Ríos definió formalmente su estrategia financiera para el ejercicio 2026 mediante la aprobación de un doble esquema de endeudamiento que apunta a atender necesidades estructurales y operativas de la administración provincial. La decisión quedó plasmada en dos decretos publicados en el Boletín Oficial Nº 28.253, que habilitan tanto la toma de deuda en los mercados internacionales como la emisión de instrumentos de corto plazo en moneda local.
Según se detalla en la normativa, el esquema contempla, por un lado, un programa de títulos públicos en dólares destinado a la reestructuración de pasivos y a mejorar el perfil de vencimientos de la deuda provincial. Por otro, se autoriza un programa de letras del Tesoro en pesos para cubrir desfasajes temporales de caja a lo largo del ejercicio financiero, una práctica habitual en las finanzas públicas subnacionales.
Ambas herramientas fueron diseñadas bajo un mismo marco legal y con garantías similares, pero con objetivos claramente diferenciados. Mientras los bonos internacionales buscan extender plazos y aliviar compromisos de mayor peso, las letras cumplen una función estrictamente operativa para sostener el funcionamiento cotidiano del Estado.
Bonos en dólares para reordenar la deuda estructural
El primer componente del doble esquema de endeudamiento está establecido en el Decreto 3678/25, que crea el programa de Títulos “ER 2026” por un monto nominal de hasta 500 millones de dólares. Se trata de una herramienta pensada para el mercado externo, que incluye la posibilidad de prorrogar jurisdicción y someter eventuales controversias a tribunales extranjeros, una cláusula habitual en este tipo de emisiones.
Desde el punto de vista técnico, los títulos tendrán un plazo máximo de hasta diez años, con un período de gracia para la amortización del capital de al menos 48 meses. El objetivo central, según el texto oficial, es avanzar en la “restauración de la sostenibilidad de la deuda pública provincial”, permitiendo incluso la restitución al Tesoro de fondos utilizados durante 2025 para atender vencimientos previos.
De esta manera, la Provincia busca mejorar su perfil financiero, estirando los plazos de repago y ordenando compromisos en moneda extranjera que presionan sobre las cuentas públicas, especialmente en contextos de restricción fiscal y volatilidad cambiaria.
Letras del Tesoro para asegurar liquidez diaria
El segundo pilar del doble esquema de endeudamiento fue aprobado mediante el Decreto 3977/25, que autoriza el programa “Letras ER 2026” por un monto máximo en circulación de $152.812.734.800. A diferencia de los bonos en dólares, estas letras tienen un destino claramente operativo: cubrir diferencias estacionales de caja dentro del ejercicio.
El decreto establece que cada serie o clase de letras no podrá superar un plazo de 365 días, aunque su reembolso pueda extenderse más allá del cierre del año financiero. Además, fija límites explícitos a las tasas de interés, particularmente en los instrumentos ajustados por CER, que no podrán exceder en 300 puntos básicos la tasa estimada de referencia para títulos similares de la Nación, señaló APF.
Ambos programas comparten como garantía los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos. El Poder Ejecutivo quedó facultado para otorgar mandatos irrevocables que permitan la retención automática de esos fondos para el pago de los servicios de deuda. Los organismos de control avalaron la operatoria: la Contaduría General indicó que no se supera el límite constitucional del 25% de las rentas provinciales, mientras que la Fiscalía de Estado confirmó la habilitación legal otorgada por la Legislatura. Con este esquema, Entre Ríos apunta a equilibrar solvencia de largo plazo y liquidez inmediata durante 2026.