El hecho ocurrió en una vivienda de Guaymallén durante la noche del miércoles. Vecinos lograron sacar a las víctimas después de escuchar los pedidos de auxilio, pero la mujer murió en el lugar y el pequeño falleció horas después en el hospital.
Una abuela de 61 años y su nieto de un año y 11 meses murieron después de caer a un pozo séptico ubicado en una vivienda de Guaymallén, Mendoza. El episodio ocurrió durante la noche del miércoles y la Justicia investiga las circunstancias que derivaron en la tragedia.
El hecho se registró alrededor de las 20.20 en una casa situada sobre calle Buenos Vecinos, en la zona de Rodeo de la Cruz. Las víctimas fueron identificadas como Miriam Isabel Videla y Borja Lionel Berardi Panini.
Según la reconstrucción inicial, una adolescente que se encontraba preparando la comida advirtió que su abuela y su hermano no estaban dentro de la vivienda. Poco después llegó su madre y, al dirigirse hacia el patio, observó los pies de la mujer dentro de la abertura.
Vecinos acudieron ante los pedidos de ayuda
La familia comenzó a pedir auxilio y varios residentes del barrio se acercaron rápidamente. Los vecinos consiguieron sacar a la abuela y, durante las maniobras, descubrieron que el niño se encontraba debajo de ella dentro del pozo séptico.
Una vecina relató que el pedido de ayuda también comenzó a circular por un grupo de WhatsApp del barrio, lo que permitió que más personas acudieran a la vivienda mientras se esperaba la llegada de los servicios de emergencia.
Personal del Servicio de Emergencias Coordinado constató que la mujer ya había fallecido. El pequeño, en cambio, todavía presentaba signos vitales y fue trasladado de urgencia en un móvil policial hasta el Hospital Infantil Humberto Notti.
Intentaron reanimar al niño en el hospital
Una vez en el centro asistencial, los profesionales realizaron distintas maniobras para intentar reanimarlo. Pese a los esfuerzos médicos, no consiguieron salvarle la vida y su fallecimiento fue confirmado alrededor de las 21.18.
De acuerdo con las primeras actuaciones, el pozo séptico estaba ubicado a unos cinco metros dentro del patio de la propiedad. Tenía una abertura aproximada de 60 por 60 centímetros y una profundidad cercana a un metro.
Una de las hipótesis que analiza la investigación indica que el pequeño habría caído primero y que su abuela habría ingresado posteriormente al pozo para intentar rescatarlo. Esa secuencia, sin embargo, todavía debe ser establecida mediante las pericias.
Investigan cómo ocurrió la tragedia
La Fiscalía dispuso la intervención de Policía Científica para realizar los trabajos correspondientes en la vivienda y determinar con precisión cómo se produjo la caída de ambas víctimas.
También se buscará establecer las causas de las muertes y las condiciones en las que se encontraba la estructura al momento del accidente. Hasta el momento, la versión de que la mujer intentó rescatar a su nieto forma parte de las primeras hipótesis de los investigadores.
Vecinos de la zona indicaron que varias viviendas cuentan con este tipo de instalaciones debido a la falta de conexión con la red cloacal. Según explicaron, algunos pozos están ubicados en el frente de las propiedades y otros en los patios traseros, como ocurría en la casa donde se produjo la tragedia.