Cuatro personas fueron detenidas por el presunto abuso de un niño de ocho años internado en el Hospital Garrahan. Las medidas alcanzaron a tres familiares y a un hombre señalado en la investigación. La Justicia secuestró celulares, computadoras y dispositivos de almacenamiento.
Cuatro personas fueron detenidas por el presunto abuso de un niño internado en el Hospital Garrahan, luego de una serie de allanamientos realizados en Santiago del Estero. Entre los aprehendidos se encontraban la madre, la abuela y la tía del menor, además de un hombre investigado como supuesto autor material.
Las medidas fueron dispuestas después de que la víctima, de ocho años, declarara mediante Cámara Gesell. El niño permanece hospitalizado en Buenos Aires, donde recibe atención médica y acompañamiento especializado.
Los procedimientos fueron ordenados por el juez de Control y Garantías Diego Vittar, a pedido de la fiscal Daiana Pérez Vicens, según publicó El Liberal. Personal de la Dirección de Investigaciones ejecutó cuatro allanamientos bajo la supervisión de la representante del Ministerio Público Fiscal.
Las responsabilidades bajo investigación
La madre, la abuela y la tía integraban el entorno cercano del niño. Los investigadores buscan determinar si conocían la situación denunciada y qué intervención tuvo cada una frente a los presuntos abusos.
Las detenciones no implican una declaración de culpabilidad. Las tres mujeres quedaron alojadas en dependencias policiales a disposición de la Justicia y deberán ser indagadas por la Fiscalía.
En otro de los operativos fue arrestado un hombre señalado como presunto autor de los abusos. De acuerdo con la investigación, sería el padre de un excompañero de jardín del niño.
El testimonio obtenido en Cámara Gesell habría ubicado uno de los episodios investigados en la vivienda de ese sospechoso, durante una celebración. La Justicia deberá contrastar el relato con las pericias, los testimonios y los demás elementos reunidos en el expediente.
Secuestraron celulares y computadoras
Durante los allanamientos, la Policía incautó cuatro teléfonos celulares, tres computadoras portátiles, prendas de vestir y anotaciones que podrían resultar relevantes para la causa.
En la vivienda del principal sospechoso también encontraron dispositivos con capacidad de almacenamiento, entre ellos memorias externas, pendrives y tarjetas. Todo el material quedó preservado para evitar alteraciones.
Los equipos serán examinados por especialistas forenses del Ministerio Público Fiscal. Las tareas estarán dirigidas a recuperar comunicaciones, archivos y registros que permitan verificar o descartar su vinculación con los hechos denunciados.
La apertura de los dispositivos se realizará mediante los procedimientos judiciales correspondientes. Los resultados serán incorporados al expediente y podrían derivar en nuevas medidas.
Testimonios y posibles nuevos procedimientos
De manera paralela, los investigadores entrevistaron a personas del entorno del niño y de los detenidos. Esas declaraciones buscaron reconstruir los movimientos previos y las circunstancias en las que habrían ocurrido los episodios.
La causa se mantiene bajo reserva debido a que involucra a una víctima menor de edad. Las autoridades no descartaron nuevas diligencias mientras avanzan las pericias sobre los elementos secuestrados.
Los cuatro detenidos serán convocados a audiencias indagatorias en las que la Fiscalía deberá comunicarles formalmente las acusaciones y las pruebas reunidas hasta el momento.
El padre recuperó la libertad
El padre del niño, quien había sido detenido por una presunta obstrucción de la investigación, recuperó la libertad después de la declaración realizada mediante Cámara Gesell, según informó Nuevo Diario.
La medida fue adoptada luego de que la Justicia reevaluara los elementos reunidos. Sin embargo, el hombre debía permanecer temporalmente en Las Termas de Río Hondo para cumplir con pericias psicológicas ordenadas en el expediente.
Tras ser excarcelado, manifestó su intención de viajar a Buenos Aires para reencontrarse con su hijo. El niño continuaba acompañado por integrantes de su familia paterna mientras permanecía bajo tratamiento en el Hospital Garrahan.
Por tratarse de una investigación sobre abuso sexual infantil, se preservan la identidad y todos los datos que puedan permitir la identificación directa o indirecta de la víctima.