REDACCIÓN ELONCE
El condenado, Norberto Miguel Rosales, “es una persona muy peligrosa, con gran habilidad para cometer este ilícito gravísimo, aunque en definitiva no sería la única involucrada”, fundamentó Rodríguez Allende al anticipar que buscará determinar posibles responsabilidades de otros implicados.
La Justicia confirmó la condena a prisión perpetua para Norberto Miguel Rosales por el homicidio del exjuez Roberto Curá, ocurrido en 2024 en la localidad de Bovril. La pena fue aplicada por el juez técnico Rafael Cotorruelo luego del veredicto de culpabilidad dictado por un jurado popular durante el juicio desarrollado días atrás en la ciudad de La Paz.
El tribunal consideró acreditado que Rosales cometió el delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y criminis causae.
Tras la sentencia condenatoria, el abogado querellante Marcos Rodríguez Allende explicó a Elonce que el jurado popular declaró la culpabilidad de Rosales por unanimidad, y también coincidió en la calificación legal del hecho. “El juez técnico aplicó la pena de acuerdo a la calificación legal a la que arribó el jurado, que es homicidio doblemente agravado”, señaló el letrado al precisar que la única pena prevista por el Código Penal para ese delito es la prisión perpetua.
Los agravantes del crimen
De acuerdo con lo expuesto durante el juicio, el homicidio fue considerado doblemente agravado por dos circunstancias. La primera fue la alevosía, ya que la víctima tenía más de 82 años y fue atacada en una situación de indefensión. Según la acusación, el exmagistrado fue sorprendido en el quincho de su vivienda cuando se encontraba apagando las luces.
El segundo agravante fue la figura de criminis causa, es decir, el asesinato cometido para asegurar la concreción de un robo.
La investigación podría continuar
Rodríguez Allende sostuvo que la condena constituye “un primer paso fundamental” dentro de la causa.
En ese sentido, el querellante consideró que el crimen no habría sido cometido por una sola persona. “Podemos determinar con claridad que este hecho no fue perpetrado por una sola persona, sino que fueron al menos dos personas”, afirmó; y anticipó que la investigación continuará para determinar posibles responsabilidades de otros implicados.
Según explicó el abogado, aún restan analizar distintos elementos probatorios. Entre ellos mencionó pruebas genéticas, estudios dactilares y otras evidencias surgidas durante el juicio por jurado.
“Se trata de una persona muy sagaz (por Rosales) para cometer delitos de estas características. Sin embargo, gracias al aporte de un testigo y al trabajo conjunto con la División Homicidios -que, como es habitual en la Policía de Entre Ríos, actuó de manera muy eficiente- pudimos avanzar en la determinación de responsabilidades, más allá de los distintos elementos reunidos en la investigación. Es una persona muy peligrosa, vuelvo a reiterar, con gran habilidad para cometer este ilícito gravísimo, aunque en definitiva no sería la única involucrada”, fundamentó Rodríguez Allende.
Sobre el crimen
El exjuez Roberto Curá fue asesinado el 23 de abril de 2024 en su vivienda de Bovril, donde fue atacado a golpes y hallado atado de pies y manos en el baño del quincho. Según la investigación, el agresor habría ingresado al domicilio con intención de robar y atacó a la víctima cuando fue descubierto, provocándole un traumatismo craneoencefálico y múltiples lesiones que derivaron en su muerte.
Los investigadores sostuvieron que el ataque buscó asegurar la impunidad del autor y que se aprovechó el estado de indefensión de Curá por su edad. Tras el crimen, se habría llevado del lugar un arma antigua tipo pistolón. La pesquisa permitió reunir pruebas y testimonios que apuntaron a Norberto Rosales, quien fue detenido el 2 de mayo de 2024 en la zona de Bajada Grande, en Paraná, luego de intentar huir y trasladarse a otras provincias.
En un primer momento fueron detenidos dos hombres, aunque posteriormente ambos resultaron sobreseídos.
Tras la condena, Rosales continuará detenido en la cárcel de Gualeguaychú.