REDACCIÓN ELONCE
Norberto Miguel Rosales, declarado culpable por un jurado popular por el homicidio del exjuez Roberto Curá, habló en la audiencia de cesura realizada en los Tribunales de Paraná. El fiscal y la querella solicitaron prisión perpetua, supo Elonce.
El acusado por el homicidio del exjuez Roberto Curá se declaró inocente durante la audiencia de cesura realizada este miércoles en los Tribunales de Paraná, luego de que un jurado popular lo considerara "culpable" la semana pasada. Se trata de Norberto Miguel Rosales, quien fue señalado como autor del crimen del exmagistrado jubilado de 82 años, ocurrido el 23 de abril de 2024, en la localidad de Bovril.
El juicio por jurados se desarrolló en la ciudad de La Paz y culminó con el veredicto de culpabilidad emitido por los ciudadanos que integraron el tribunal popular.
Tras conocerse el veredicto, el fiscal Facundo Barboza y el querellante Marcos Rodríguez Allende solicitaron al juez técnico Rafael Cotorruelo que se le imponga la pena de prisión perpetua. El pedido se formuló durante la audiencia final de cesura, instancia en la que se debate la pena correspondiente luego de la declaración de culpabilidad.
La acusación sostuvo que Rosales participó en el crimen bajo la figura de criminis causa, es decir, un homicidio cometido para ocultar u facilitar otro delito.
La palabra del acusado
Antes de resolver el pedido de pena, el juez otorgó la palabra al acusado.
Rosales participó de la audiencia mediante una conexión por streaming desde el lugar de detención, en la Unidad Penal N°9 de Gualeguaychú. Durante su intervención aseguró ser inocente y cuestionó duramente al fiscal y al querellante. “Estoy privado ilegalmente de mi libertad. Los acuso por daños y perjuicios, por terrorismo de Estado y por delitos de lesa humanidad”, expresó.
En su exposición, Rosales también calificó de “terroristas” a quienes impulsaron la acusación en su contra. “Esto lo voy a mantener hasta el último día de mi vida”, afirmó ante el tribunal.
Además sostuvo que fue perjudicado por declaraciones difundidas en medios de comunicación durante el proceso judicial.
Las manifestaciones del acusado se produjeron antes de que el magistrado dispusiera un cuarto intermedio, y fueron difundidas por Códigos.
El tribunal definirá la pena
El juez técnico Rafael Cotorruelo deberá analizar el pedido de la Fiscalía y la querella antes de fijar la condena. La resolución determinará la pena que deberá cumplir Rosales tras haber sido declarado culpable por el jurado popular.
El crimen del exjuez Roberto Curá, ocurrido en abril de 2024, generó fuerte repercusión judicial y pública en la provincia de Entre Ríos.
Sobre el crimen del ex juez
Según surge de la investigación judicial, el exjuez Roberto Curá fue asesinado a golpes dentro de su vivienda ubicada sobre calle Eva Perón, en la ciudad de Bovril. El cuerpo fue hallado atado de pies y manos en el baño del quincho de la propiedad. Fue su esposa quien descubrió la escena y dio aviso a la Policía.
De acuerdo con la acusación, el objetivo inicial del agresor habría sido sustraer objetos de valor del domicilio. Sin embargo, al ser sorprendido por Curá en el quincho, lo atacó con golpes de puño y puntapiés en distintas partes del cuerpo. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico grave, múltiples lesiones contusas y una hemorragia masiva que provocó su muerte.
Los investigadores sostienen que el ataque se produjo con la finalidad de asegurar la impunidad del agresor al haber sido descubierto. Además, remarcan que se habría aprovechado el estado de indefensión de Curá, quien por su edad avanzada tenía limitadas posibilidades de defenderse. Tras el crimen, Rosales habría sustraído del interior de la vivienda un arma de fuego antigua, tipo pistolón.
En una de las reconstrucciones públicas del caso, el abogado querellante Marcos Rodríguez Allende explicó en una oportunidad cómo se habría iniciado la secuencia que terminó con el asesinato. “Como hacía habitualmente, Roberto se levantó temprano y se dirigió al fondo de su casa, donde tenía un quincho. Fue a apagar unas luces y en ese momento fue sorprendido por al menos dos o tres personas que estaban ocultas en el lugar. A partir de ahí comenzó una brutal agresión”, relató.
Tras el hallazgo del cuerpo, trabajaron en el lugar especialistas de la División Homicidios y Criminalística, quienes recolectaron las primeras evidencias. “A partir de esas pruebas se fueron estableciendo distintas pistas que permitieron avanzar en la investigación y llegar a la detención de tres personas. Una de ellas fue Rosales, quien fue localizado en Paraná, oculto en la zona de Bajada Grande”, indicó el abogado.
Para la querella, el principal móvil del homicidio estaría relacionado con un robo. “La hipótesis más firme que sostenemos, junto a la familia, es que los agresores ingresaron a la vivienda en busca de joyas y una suma importante de dinero”, señaló Rodríguez Allende. Según explicó, una de las habitaciones del domicilio presentaba signos de haber sido revisada por los intrusos.
“No pudimos determinar con precisión cuánto dinero se llevaron. Pero sí pudimos establecer que en la vivienda que alquilaba Rosales, a pocas cuadras del lugar del hecho, se secuestró una nota en la que figuraba el número de patente del vehículo del doctor Curá”, detalló.
Otro elemento que despertó sospechas fue el comportamiento del acusado después del crimen. “Los perros de la Policía comenzaron a marcar ese domicilio y luego aparecieron dos testigos que indicaron que Rosales les pidió que lo trasladaran a Paraná con varios bolsos y una bolsa de residuos. Esos elementos, sumados al estado de nerviosismo que presentaba, llamaron la atención del fiscal que llevaba adelante la causa”, concluyó.
Detención
La investigación avanzó rápidamente tras el homicidio. En un primer momento fueron detenidos dos hombres, aunque posteriormente ambos resultaron sobreseídos.
Con el avance de la pesquisa, Norberto Rosales fue detenido el 2 de mayo de 2024 en una vivienda de la zona de Bajada Grande, en Paraná, luego de que testigos indicaran que había pedido ser trasladado a la capital entrerriana pocas horas después del crimen.
Durante la investigación también se estableció que el acusado habría viajado desde Paraná hacia Rosario y luego a la provincia de Buenos Aires antes de regresar nuevamente a Paraná, donde finalmente fue localizado.