En la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Paraná, la intendenta presenta su informe de gestión y reafirmó el rumbo de su administración. “No creemos en los puntos de partida absolutos ni en las páginas en blanco”, sostuvo.
La intendenta de Paraná, Rosario Romero, encabeza este domingo la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Paraná, donde expone su informe de gestión ante el cuerpo legislativo local y traza los principales lineamientos de su administración para el nuevo período. En un primer tramo de su discurso, defendió la institucionalidad y ratificó su postura a favor de un “Estado Facilitador, cercano, inteligente”.
En el inicio de su mensaje, la presidenta municipal expresó: “Nos reúne la responsabilidad de gobernar y de representar. Nos reúne la voluntad de seguir forjando comunidad en una ciudad con historia, con presente y con futuro”. La apertura formal marcó el comienzo del período legislativo 2026 en la capital entrerriana.
Romero reconoció la complejidad de resumir el trabajo de la gestión municipal y advirtió sobre el contexto actual. “No es sencillo sintetizar el trabajo del gobierno local. Menos aún en tiempos donde la inmediatez parece imponerse sobre la reflexión y donde muchas veces se privilegia el impacto de la frase por encima de la profundidad de las políticas”, sostuvo.
Defensa de la institucionalidad y la continuidad
Mas adelante, la intendenta remarcó la importancia del respeto entre los poderes del Estado y el cumplimiento de las normas. “Creemos en la institucionalidad. Creemos en el valor de las normas, en el respeto por las competencias, en el diálogo entre poderes del Estado. Creemos que la democracia se fortalece cuando cada institución cumple su rol sin estridencias ni atajos”, afirmó.
Asimismo, destacó la continuidad de los procesos de gestión en la ciudad y rechazó la idea de comenzar de cero en cada mandato. “No creemos en los puntos de partida absolutos ni en las páginas en blanco. Ninguna ciudad vuelve a empezar cada cuatro años. Paraná es el resultado de un proceso conjunto construido durante décadas, con logros y también con aprendizajes. Gobernar implica asumir esa continuidad histórica: fortalecer lo que funciona y transformar lo que sea necesario, siempre con responsabilidad”, manifestó.
Y agregó: “Reivindicamos el federalismo como principio organizador de la Argentina y como práctica cotidiana. Las ciudades somos el primer mostrador del Estado; donde los problemas se vuelven concretos y donde las respuestas no pueden esperar. Por eso defendemos la autonomía municipal, el trabajo con el gobierno provincial y el gobierno nacional”.
Romero definió el perfil de gestión que buscó consolidar. “Sostenemos la idea de un Estado Facilitador, cercano, inteligente; eficiente; activo para promover el desarrollo y firme para acompañar a quienes atraviesan mayores dificultades”, afirmó.
Y agregó: “Cuando la economía aprieta, asumimos la responsabilidad de no mirar hacia otro lado. Frente a miradas que proponen rupturas permanentes o que desvalorizan la acción pública, elegimos el camino del trabajo sostenido, de la administración ordenada y de la construcción de confianza. Con la eficiencia como eje para gobernar en este contexto. Porque el orden institucional también es una forma de cuidar nuestra ciudadanía”.