REDACCIÓN ELONCE
Doña Paula cumplió 103 años y compartió con Elonce historias, recuerdos y anécdotas de una vida marcada por el trabajo, la amistad y su pasión por Patronato.
Doña Paula celebró sus 103 años rodeada del cariño de amigas, vecinas y familiares. Elonce visitó a la vecina de Paraná en su hogar, donde compartió una merienda y repasó algunas de las experiencias que marcaron más de un siglo de vida en la capital entrerriana.
Con una sonrisa permanente y una memoria que conserva innumerables recuerdos, la mujer se mostró agradecida por el afecto que recibe de quienes la rodean. “Me encuentro contenta porque tengo mis vecinos que son buenos, tanto yo con ellos como ellos conmigo”, expresó durante la charla.
La celebración tuvo lugar luego de que el pasado 3 de junio alcanzara los 103 años, una edad que la convierte en una de las vecinas más longevas de Paraná y protagonista de una historia atravesada por profundas transformaciones sociales y culturales.
Recuerdos de una vida centenaria
Entre las anécdotas que compartió con Elonce, Doña Paula recordó un hecho que considera especialmente significativo. “Inauguré una iglesia que estuvo 30 años cerrada porque estaba en esa época el Papa Pío XII”, relató.
Aquel acontecimiento quedó grabado en su memoria no solo por la importancia religiosa, sino también por la participación de instituciones emblemáticas. Según recordó, durante la ceremonia estuvieron presentes la Banda de Música de la Policía y una banda militar.
Su relato permitió recorrer momentos de una Paraná muy diferente a la actual, donde muchas de las tradiciones y celebraciones comunitarias ocupaban un lugar central en la vida cotidiana de los barrios.
La pasión por Patronato
Entre sus grandes amores aparece Patronato. Doña Paula no dudó en definirse como una histórica seguidora del club rojinegro y recordó algunas divertidas historias vinculadas a esa pasión.
“Ya no me levanto temprano y soy la hincha más famosa de Patronato. Cuando ganaban, iban y me traían una torta. Me llevaban y les curaba el arco”, contó entre risas.
La simpatía y el cariño que genera en quienes la conocen hicieron que esas anécdotas se mantuvieran vivas durante años y formen parte de la identidad que construyó dentro de su comunidad.
Una vida activa a los 103 años
A pesar de su edad, Doña Paula aseguró que mantiene una rutina activa y que continúa realizando distintas tareas que disfruta profundamente.
“Me gusta hacer de todo: me gusta cocinar, me gusta hacer algo dulce, me gusta planchar, jugar al bingo, hago los mandados. Esa es mi vida. Como lo que quiero”, afirmó.
Su testimonio refleja una filosofía de vida basada en la actividad, el disfrute de las pequeñas cosas y el contacto permanente con sus seres queridos y vecinos. A los 103 años, Doña Paula sigue siendo un ejemplo de vitalidad y optimismo, valores que la acompañaron a lo largo de una extensa historia de vida en Paraná.