Francis Halzen fue distinguido por sus aportes al observatorio IceCube y el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. El físico utilizó el hielo antártico como un gigantesco detector de partículas.
El físico belga-estadounidense Francis Halzen ganó este martes el Premio Nobel de Física 2026 por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico, anunció la Real Academia Sueca de Ciencias.
Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin–Madison, fue reconocido por impulsar una manera completamente diferente de estudiar el universo: utilizar un enorme volumen de hielo de la Antártida para detectar partículas casi imposibles de observar por otros métodos.
La Academia destacó que sus investigaciones permitieron abrir una nueva ventana para estudiar algunos de los fenómenos más energéticos y distantes del cosmos. El científico recibirá un premio de 12 millones de coronas suecas y la ceremonia de entrega se realizará el 10 de diciembre en Estocolmo.
Un gigantesco detector bajo el hielo
El trabajo premiado estuvo estrechamente relacionado con IceCube, un observatorio instalado bajo el hielo del Polo Sur. Halzen comprendió que el hielo antártico podía utilizarse para rastrear neutrinos, unas partículas subatómicas eléctricamente neutras que interactúan muy poco con la materia.
El detector utiliza aproximadamente un kilómetro cúbico de hielo antártico, dentro del cual se distribuyeron miles de sensores capaces de registrar débiles destellos producidos cuando los neutrinos interactúan ocasionalmente con la materia.
Debido a esa característica, los neutrinos pueden atravesar enormes distancias prácticamente sin alterarse. Incluso atraviesan constantemente la Tierra y el cuerpo humano sin que sean percibidos, una particularidad que explica por qué suelen ser descriptos como “partículas fantasma”.
Una nueva forma de observar el universo
La importancia del descubrimiento radicó en que IceCube consiguió identificar neutrinos de muy alta energía procedentes de fuera de nuestro entorno terrestre, proporcionando información sobre procesos extremos ocurridos a enormes distancias.
A diferencia de los telescopios tradicionales, que observan principalmente distintas formas de radiación electromagnética, IceCube permitió investigar el cosmos a través de partículas que pueden viajar enormes distancias sin ser absorbidas o desviadas fácilmente.
El Comité Nobel sostuvo que la visión científica de Halzen y el desarrollo del observatorio contribuyeron a establecer una nueva forma de astronomía, con posibilidades de estudiar fenómenos cósmicos violentos y comprender mejor dónde se originan las partículas de mayor energía del universo.
Quién es Francis Halzen
Francis Halzen nació en 1944 en Tienen, Bélgica, y desarrolló gran parte de su trayectoria científica en Estados Unidos. Se desempeña desde hace décadas en la Universidad de Wisconsin–Madison y tuvo un papel central en el desarrollo del proyecto IceCube.
Bajo su liderazgo, el observatorio logró detectar neutrinos astrofísicos de alta energía y demostrar que estas partículas podían utilizarse como mensajeras para estudiar regiones remotas del universo.
Con la distinción anunciada este martes, Halzen quedó como único ganador del Premio Nobel de Física 2026, una categoría que en numerosas ediciones fue compartida entre dos o tres investigadores.
El Nobel de Física de 2025
El reconocimiento sucedió al Nobel de Física 2025, que había sido otorgado a John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis por el descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico.
La ceremonia en la que Halzen recibirá formalmente el Nobel se desarrollará el próximo 10 de diciembre, fecha en la que tradicionalmente se entregan los premios en Estocolmo, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Alfred Nobel.