El material, grabado a comienzos de los años 90 y nunca emitido, fue compartido por Solcito Fijo en el Día del Padre. Las imágenes revelaron la transformación de Fabián Gómez en Piñón Fijo.
En el marco del Día del Padre, Solcito Fijo decidió compartir un recuerdo que permanecía guardado desde hace más de tres décadas. Se trata de un video grabado en el Parque Sarmiento de Córdoba a comienzos de los años ’90, pensado originalmente para el canal infantil Cablín, pero que nunca llegó a emitirse.
El registro muestra a Solcito y su hermano Jeremías en una escena de juego, hasta que aparece un hombre con un maletín. Lo que sigue es la transformación completa de Fabián Gómez en su personaje más reconocido: Piñón Fijo. Por primera vez, se pudo ver su rostro sin maquillaje, un detalle que sorprendió a miles de seguidores y que rápidamente se convirtió en tendencia en redes sociales.
La publicación estuvo acompañada por un mensaje emotivo de Solcito: “Papi, gracias por los recuerdos, por los aciertos y los errores, por los procesos y las transformaciones… Hoy te celebro, te agradezco y te honro ¡Feliz día!”. Su hermano Jere también reaccionó con emoción, destacando la doble identidad de su padre: “Feliz día a mis dos padres que me dio la vida: Fabián y Piñón”.
El video no solo generó nostalgia, sino que también funcionó como un gesto de unión familiar. Cabe recordar que en 2022 la relación entre Piñón y sus hijos atravesó un duro conflicto público, con denuncias de maltrato y un alejamiento profesional. Tras años de distancia, la reconciliación llegó en 2026 con la canción “En mi casa”, que marcó un nuevo comienzo. El material difundido ahora refuerza esa etapa de sanación y transparencia.
Las reacciones en redes sociales fueron inmediatas. Miles de usuarios expresaron sorpresa al descubrir el rostro de Piñón Fijo, mientras otros agradecieron que el artista hubiera mantenido la ilusión durante tantos años. Comentarios como “A los 29 años vengo a conocer la cara de Piñón” o “Gracias por haber sido un papá simbólico para todos nosotros” reflejaron el impacto cultural del homenaje.
Durante décadas, su identidad detrás del maquillaje fue un misterio que alimentó la magia de su personaje. La decisión de mostrar ese rostro en un momento tan significativo como el Día del Padre no solo cerró un capítulo de secreto, sino que abrió otro de memoria afectiva y reconocimiento.
El gesto de Solcito se convirtió en un símbolo de gratitud y reconciliación, recordando que detrás del payaso que acompañó a generaciones enteras estaba un padre que también atravesó procesos personales y familiares.