REDACCIÓN ELONCE
Desde la Bolsa de Cereales indicaron a Elonce que las precipitaciones demoraron la cosecha de soja, aunque no representan un escenario alarmante. También analizaron el panorama climático y el récord de siembra de maíz.
Las lluvias en Entre Ríos afectaron el ritmo de la producción agrícola al generar demoras en la cosecha de soja y obligar a monitorear el estado de los cultivos en distintas zonas de la provincia.
Así lo explicó a Elonce el ingeniero agrónomo Pablo Fontanini, de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, quien señaló que la primera quincena de abril presentó precipitaciones reiteradas y, en algunos casos, abundantes, lo que impactó especialmente en el inicio de la cosecha de soja de primera.
Según detalló, las tareas habían comenzado recientemente, pero el avance actual se mantiene en niveles bajos, con apenas entre el 2 y 3% de la superficie cosechada.
Demoras en la cosecha y condiciones del suelo
Fontanini indicó que el retraso respecto al promedio de los últimos cinco años es de aproximadamente siete puntos porcentuales, aunque aclaró que la situación no es alarmante por el momento.
Además, explicó que las labores podrían retomarse en los próximos días si mejoran las condiciones climáticas y la transitabilidad de los caminos rurales.
El factor clave será que los lotes logren el “piso” adecuado para permitir el ingreso de maquinaria sin generar daños en el suelo.
Pronóstico climático y posibles escenarios
En cuanto a las perspectivas climáticas, los modelos climáticos a nivel global muestran una tendencia hacia el calentamiento del Pacífico Ecuatorial, lo que podría derivar en la presencia de un fenómeno de El Niño.
"El impacto en las precipitaciones no se observa de inmediato, sino que comienza a evidenciarse a partir de noviembre, con mayor intensidad durante el trimestre noviembre-diciembre-enero’, explicó Fontanini. En ese sentido, indicó que, de confirmarse estas proyecciones, se esperan lluvias por encima de los valores normales durante ese período.
Y destacó que el período actual forma parte de un ciclo habitual de recarga hídrica entre el final del verano y el inicio del otoño.
Respecto a los anegamientos registrados en algunos sectores, explicó que suelen ser puntuales y que la red de desagües naturales de la provincia permite una rápida evacuación del agua en la mayoría de los casos.
Sobre la situación del maíz
Por otra parte, destacó el récord de siembra de maíz en la campaña actual, con unas 550.000 hectáreas implantadas, impulsadas principalmente por la demanda del sector avícola.
Finalmente, señaló que este crecimiento se vincula con un “efecto rebote” tras la caída del área en campañas anteriores, cuando enfermedades afectaron la producción y generaron cautela entre los productores.