El régimen simplificado tendrá una actualización del 14,29% que impactará en los montos mensuales y en los límites de facturación, en línea con la inflación acumulada del último semestre y con efecto directo en la carga fiscal de los contribuyentes.
El monotributo tendrá una actualización a partir de abril que impactará en todas las categorías del régimen. El incremento será del 14,29% y se aplicará tanto en los montos mensuales a pagar como en los topes de facturación permitidos.
La modificación responde al mecanismo de ajuste por inflación semestral, basado en la variación del índice de precios del segundo semestre de 2025. Según se informó, este cambio ya rige dentro del esquema vigente para 2026.
De esta manera, el monotributo reflejará una suba generalizada que modifica los parámetros de ingreso y el costo fiscal para quienes se encuentran dentro del régimen simplificado.
Cuánto se paga desde abril
Con la actualización, los valores mensuales varían según la categoría y la actividad. En la categoría A, el monto asciende a $42.386,74, mientras que en la categoría K llega a $1.381.687,90 para servicios y $600.879,51 en el caso de venta de bienes.
El pago del monotributo incluye tres componentes: el impuesto integrado, el aporte jubilatorio y la obra social. Todos estos ítems se ajustan en conjunto con la actualización establecida.
Los nuevos valores impactan directamente en los contribuyentes, que deberán afrontar montos más elevados en comparación con los vigentes durante 2025.
Cambios en los topes de facturación
Además del aumento en las cuotas, también se actualizaron los límites de facturación anual. Estos topes determinan si un contribuyente puede mantenerse dentro del régimen o debe pasar al sistema general.
En abril, el límite para la categoría A se ubica en $10.277.988,13, mientras que para la categoría K asciende a $108.357.084,05.
El monotributo continuará con este esquema de actualización semestral, por lo que se prevé una nueva modificación en septiembre.
Qué pasa si no se cumple con los pagos
El incumplimiento en el pago del monotributo puede generar consecuencias administrativas. Las deudas quedan registradas en el sistema, lo que puede impedir la realización de trámites o el acceso a determinados beneficios.
En caso de acumular diez períodos consecutivos sin abonar, el contribuyente puede ser dado de baja automáticamente del régimen.
Esta situación implica que deberá tributar bajo el régimen general durante un período determinado, lo que conlleva mayores obligaciones impositivas.
La actualización del monotributo se enmarca en el esquema de ajustes periódicos que buscan mantener actualizados los parámetros del sistema en función de la evolución de los precios.