Un informe de Fada sostuvo que el fuerte incremento de las tarifas de los servicios públicos redujo el dinero disponible para otros gastos. Indicó que, por cada $100.000 de ingresos, el equivalente a $12.000 se pierde en poder adquisitivo luego de afrontar los costos fijos.
Las familias disponen de menos dinero para afrontar otros gastos después de pagar los servicios públicos, según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada), que analizó cómo evolucionó el peso de los gastos esenciales sobre el presupuesto de los hogares. El relevamiento concluyó que, tras afrontar pagos como luz, gas, agua y transporte, el ingreso disponible de los hogares es hoy 12% menor que a fines de 2022.
El estudio, denominado Changómetro – Edición Bolsillo, indicó que por cada $100.000 de ingresos, el equivalente a $12.000 se pierde en términos de poder adquisitivo una vez cubiertos los servicios básicos.
"Una parte cada vez más grande de nuestro ingreso se nos va en cubrir costos fijos y nos queda cada vez menos en el bolsillo para el resto de las compras", explicó en LaVozdelInterior la economista jefa de Fada, Nicolle Pisani Claro.
Los servicios crecieron por encima de los salarios
El informe comparó la evolución de los salarios, la inflación y las tarifas de los servicios públicos durante los últimos cinco años. Según los datos difundidos por la entidad, los salarios acumularon un incremento del 795%, mientras que la inflación avanzó un 925%.
En tanto, los servicios esenciales registraron el mayor aumento, con una suba acumulada del 1.210%, muy por encima de la evolución de los ingresos.
Desde Fada señalaron que esta diferencia ayuda a comprender por qué muchas familias perciben que el salario alcanza para menos, aun cuando haya registrado incrementos nominales.
"Muchas veces ponemos el foco en si el sueldo le ganó o no a la inflación, pero hay otra pregunta igual de importante: cuánto del sueldo queda realmente disponible en el bolsillo después de pagar los gastos que no podemos evitar", sostuvo la economista Fiorella Savarino.
El ingreso disponible, en retroceso
El trabajo utilizó el concepto de ingreso disponible, es decir, el dinero que queda una vez cancelados los gastos fijos indispensables, como los servicios públicos y el transporte.
De acuerdo con el análisis, ese ingreso disponible es actualmente un 12% inferior al registrado en diciembre de 2022.
En ese sentido, la economista Antonella Semadeni explicó que el fenómeno responde al mayor peso que fueron adquiriendo los costos fijos dentro del presupuesto familiar.
"Mes a mes tenemos que pagar gastos fijos. Lo que nos queda después es el ingreso disponible y hoy es 12% menor que a fines de 2022", afirmó.
El informe concluyó que el incremento de las tarifas modificó la composición del gasto de los hogares y redujo el margen disponible para el consumo de otros bienes y servicios.