La Justicia de Río de Janeiro suspendió la resolución que obligaba a la concesionaria a ceder el estadio para la revancha. El club carioca insiste con esa opción y rechaza el Nilton Santos por su césped sintético. La definición también está sujeta a los requisitos de la Conmebol.
Vasco da Gama presentó un nuevo recurso para intentar disputar en el Maracaná la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Boca. La sede continúa sin confirmarse después de que la Justicia de Río de Janeiro suspendiera una resolución que obligaba a la concesionaria a permitir el encuentro.
El club brasileño había comenzado a vender entradas tras obtener una decisión favorable el viernes 9 de octubre. Sin embargo, el sábado se frenó ese fallo y volvió a quedar pendiente la disponibilidad del estadio.
La situación mantiene sin definición el escenario de un partido que se jugará en poco más de una semana. Mientras espera una respuesta al recurso, la institución carioca sostiene su intención de actuar como local en el Maracaná.
Qué cambió con la intervención judicial
La resolución inicial del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro exigía a Fla-Flu Servicios S.A., la concesionaria integrada por Flamengo y Fluminense, habilitar el estadio para el cruce entre Vasco da Gama y Boca.
Después de esa autorización, el club agradeció las gestiones y puso las localidades a la venta. La suspensión posterior dejó sin efecto esa certeza y abrió otra instancia de discusión judicial.
Desde Vasco cuestionan la posición de los clubes que administran el Maracaná y consideran que obstaculizan su utilización. Esa acusación corresponde a la postura de la institución que busca acceder al escenario.
El Nilton Santos y los requisitos de la Conmebol
El estadio Nilton Santos, utilizado por Botafogo, fue sugerido como alternativa en el proceso judicial. Vasco da Gama rechaza esa posibilidad por la superficie de césped sintético.
El reglamento de la Sudamericana exige presentar los permisos de uso del estadio dentro de los plazos establecidos antes del encuentro. Si la documentación no se entrega a tiempo, la Conmebol puede requerir la designación de otra cancha.
Por eso, la disputa judicial por el Maracaná y la aprobación deportiva de la sede son instancias distintas. Boca permanece a la espera de la definición, mientras el local intenta obtener la autorización necesaria para sostener su primera opción.