REDACCIÓN ELONCE
El jugador de Patronato repasó su recorrido en el fútbol, su llegada al club y el cambio de entrenador. También analizó el sistema de juego y la exigencia de la Primera Nacional.
El jugador Renzo Reynaga de Patronato fue entrevistado por Elonce dejó definiciones profundas sobre su historia de vida, su presente futbolístico y el proceso que atraviesa el equipo en la Primera Nacional. El delantero no solo repasó su camino desde la Patagonia hasta el fútbol profesional, sino que también analizó el impacto del cambio de entrenador, el nuevo sistema de juego y los desafíos que enfrenta el plantel para mejorar su rendimiento.
Reynaga, oriundo de Puerto Deseado, Santa Cruz, relató que su vínculo con el fútbol comenzó desde muy pequeño y que su vocación estuvo clara desde la infancia. “A los siete años le dije a mi papá que quería ser futbolista”, recordó, al tiempo que destacó el acompañamiento de su familia como un pilar fundamental en su carrera.
Ese sueño lo llevó a tomar una decisión determinante a los 13 años: dejar su hogar para probar suerte en Rosario. “Sentía que en la Patagonia ya había demostrado quién era y quería ponerme a prueba”, explicó al programa "Hora Patringa" que se emite por ELONCE Radio & Stream FM 98.7. La apuesta implicó un cambio radical en su vida, lejos de su entorno, pero con la convicción de perseguir su objetivo.
Un salto al profesionalismo con aprendizajes duros
El paso por Rosario Central fue una etapa clave en su formación. Reynaga permaneció allí durante siete años, atravesando todas las instancias del fútbol juvenil. Si bien no logró debutar en Primera División, sí vivió experiencias que marcaron su desarrollo.
“Fui al banco en un partido, pero no llegué a debutar. Igual fue una experiencia increíble”, señaló. Sin embargo, el momento más complejo llegó cuando debió bajar a la Reserva, situación que lo obligó a replantearse muchas cosas.
“Me costó manejarlo, tenía poca experiencia. A veces uno se sube a una nube y después el golpe es fuerte”, confesó. En ese contexto, reconoció que cometió errores propios de la edad y la falta de herramientas para afrontar la presión.
Ese proceso derivó en su salida a préstamo y en un recorrido por distintos clubes, donde comenzó a forjar su identidad como futbolista. “Después entendés que no sos ni el mejor ni el peor. Es un aprendizaje constante”, reflexionó.
El recorrido por el ascenso y la experiencia internacional
A partir de su salida de Central, Reynaga inició un camino que lo llevó por varias instituciones del ascenso argentino, además de sumar una experiencia en el exterior. “Soy un nómade del fútbol”, definió, con cierta naturalidad.
Entre sus pasos, destacó especialmente su etapa en Costa Rica, donde se encontró con una realidad diferente a la que imaginaba. “Fui con una idea equivocada y me sorprendió todo. El fútbol es muy técnico y la gente es increíble”, comentó.
Esa experiencia no solo le permitió crecer como jugador, sino también ampliar su mirada sobre el deporte y la vida. “Te abre la cabeza, te hace valorar otras cosas”, agregó en diálogo con "Hora Patringa" que se emite por ELONCE Radio & Stream FM 98.7.
En paralelo, recordó su paso por clubes como Estudiantes de Río Cuarto, donde tuvo uno de sus mejores momentos deportivos. “Tuve un ‘prime’, como dicen ahora”, expresó, en referencia a una etapa en la que logró continuidad y goles.
La paternidad como punto de inflexión
Otro aspecto central en su vida fue la llegada de su hijo Lorenzo. Reynaga fue padre a los 21 años y aseguró que ese momento cambió por completo su perspectiva. “Te cambia la vida. Dejás de pensar solo en vos”, afirmó.
Según explicó, la paternidad le permitió ordenar prioridades y asumir una mayor responsabilidad tanto dentro como fuera de la cancha. “Tenés alguien que depende de vos y eso te hace madurar”, sostuvo.
El delantero reconoció que su hijo es hoy una de sus principales motivaciones. “Es un nene divino, me empuja a seguir creciendo”, dijo, al tiempo que expresó su deseo de poder compartir más momentos con él.
También valoró el rol de su familia en todo el proceso. “Mi viejo me prometió que no me iba a soltar la mano y lo cumplió”, destacó, en una referencia emotiva a su historia personal.
La llegada a Patronato y un nuevo escenario
En relación a su presente, Reynaga explicó cómo surgió la posibilidad de sumarse a Patronato y qué lo motivó a aceptar el desafío. “Sabía que venía a uno de los clubes más importantes de la categoría”, afirmó.
El delantero indicó que, antes de tomar la decisión, habló con otros futbolistas para conocer la realidad del club. "Patronato es uno de los más grandes de la categoría y no hubo duda alguna", dijo.
Sin embargo, aseguró que no dudó. “La predisposición del club y mis ganas hicieron que todo sea muy rápido”, relató. Además, destacó su adaptación tanto al equipo como a la ciudad. “Me encontré con una ciudad hermosa y un grupo muy bueno”, expresó, mostrando conformidad con su presente. Al respecto, manifestó que está "contento de poder estar acá (en Paraná)".
Para Reynaga, llegar a Patronato significó una oportunidad de crecimiento y también un desafío importante en su carrera. “Sabemos la camiseta que tenemos y lo que exige el club”, señaló.
"Creo que en los últimos dos partidos, se ha dado otra imagen, otra muestra de lo que tiene el plantel y pese a que falta un montón por pulir, creo que vamos encontrando el camino", resaltó el jugador.
El impacto del cambio de entrenador
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue el cambio de director técnico y cómo influyó en el equipo. Reynaga explicó que la decisión se tomó en un contexto en el que no se encontraban los resultados esperados.
“Nos estaba costando encontrar el rumbo”, reconoció en el programa "Hora Patringa" que se emite por ELONCE Radio & Stream FM 98.7. Sin embargo, aclaró que el grupo mantenía una buena relación con el cuerpo técnico anterior.
Con la llegada de Marcelo Candia, el plantel inició un nuevo proceso. “Planteó de entrada lo que quería y el equipo lo tomó muy bien”, aseguró.
El delantero destacó que el entrenador hizo foco tanto en lo táctico como en lo grupal. “Nos dio devoluciones claras y eso ayudó a mejorar”, explicó.
Un nuevo sistema con identidad ofensiva
En cuanto al juego, Reynaga remarcó que el nuevo esquema propone una idea más agresiva y dinámica. “Hace mucho hincapié en la presión alta y en recuperar rápido la pelota”, detalló.
Según su análisis, este sistema permite ser más protagonistas y generar más situaciones en campo rival. “Mientras más rápido recuperás, menos sufre el equipo”, sostuvo.
No obstante, admitió que aún hay aspectos por corregir, especialmente en la definición. “Nos falta generar más situaciones claras para los delanteros”, indicó.
En ese sentido, fue autocrítico y reconoció que el equipo debe mejorar en los últimos metros. “Sabemos que tenemos una cuota pendiente ahí”, expresó.
La búsqueda de resultados y el compromiso del grupo
Reynaga también se refirió a la necesidad de traducir el rendimiento en resultados. “Sabemos que hay material y buenas ideas”, afirmó.
El delantero destacó que el grupo no se conforma y que la exigencia interna es alta. “El otro día empatamos y lo sentimos como una derrota”, comentó.
Para él, esa actitud refleja el compromiso del plantel. “Queremos ganar, queremos más”, aseguró. Además, valoró el apoyo de los hinchas, quienes reconocieron el esfuerzo del equipo. “La gente nos lo hizo sentir y eso es muy importante”, señaló.
La Primera Nacional
Al analizar la categoría, Reynaga fue contundente: “Es el torneo más difícil del mundo”. Explicó que la Primera Nacional se caracteriza por su intensidad física, su paridad y su extensión. “Es muy dura, muy pareja y muy larga. Te exige al máximo”, describió en diálogo con el programa "Hora Patringa" que se emite por ELONCE Radio & Stream FM 98.7.
También consideró que el nivel de competencia es alto y que los jugadores que logran destacarse tienen grandes posibilidades de progresar. “El que rinde acá, después en Primera le va bien”, afirmó.
La vida del futbolista y el desafío mental
En el cierre, el delantero reflexionó sobre la vida del futbolista y el impacto de las redes sociales. “No somos todos Benzema”, dijo, en relación a la imagen idealizada que muchas veces se proyecta.
Reynaga señaló que existe una presión constante por mostrar una vida perfecta. “Uno vende una realidad que no es completa”, explicó.
También habló sobre la exposición y las críticas. “Hoy estás toda la semana expuesto, no se corta nunca”, indicó.
El manejo de la presión y los objetivos personales
En ese contexto, contó que decidió no leer comentarios para cuidar su salud mental. “No sos el mejor ni el peor por un partido”, recordó, citando un consejo recibido en sus inicios. Para Reynaga, la clave está en enfocarse en el trabajo diario. “Uno sabe si dio todo”, afirmó.
Finalmente, expresó su deseo de mejorar en lo personal y aportar al crecimiento del equipo. “Ojalá podamos revertir esto y darle alegrías a la gente”, concluyó.