La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este domingo luego de que el gobierno iraní anunciara el cierre "hasta nuevo aviso" del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas. La decisión se produjo tras un incidente con un buque comercial y fue seguida por una nueva ofensiva militar estadounidense sobre territorio iraní.
Según informaron los Guardianes de la Revolución, un barco que navegaba por una "ruta no autorizada" ignoró las advertencias de las autoridades iraníes. De acuerdo con el comunicado oficial, la embarcación fue alcanzada por disparos de advertencia luego de que desactivara sus sistemas de identificación, lo que obligó a detener su marcha.
Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que el buque afectado es el portacontenedores M/V GFS Galaxy, de bandera chipriota.
Además, aseguró que un integrante de la tripulación permanece desaparecido y que la nave sufrió un incendio y graves daños en la sala de máquinas, por lo que no puede continuar su travesía.
Tras el incidente, Estados Unidos lanzó una nueva serie de bombardeos sobre objetivos ubicados en Bandar Abás, Sirik y la isla de Qeshm, en el sur de Irán. Se trata del tercer ataque estadounidense en menos de una semana.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, sostuvo que "Irán tomó una mala decisión" y advirtió que "pagará" las consecuencias de sus acciones.
Irán mantiene cerrado el paso estratégico
Las autoridades iraníes anunciaron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que cesen las operaciones militares estadounidenses en la región y advirtieron que no permitirán el tránsito de embarcaciones por ese corredor marítimo.
Además, amenazaron con atacar bases militares estadounidenses en los países del Golfo si se producen nuevas agresiones.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico para la economía global, ya que por allí circula aproximadamente el 20% del comercio mundial de hidrocarburos. Un cierre prolongado podría generar un fuerte impacto en los mercados internacionales y en el precio del petróleo.
Una tregua cada vez más frágil
La escalada militar ocurre pese al protocolo de acuerdo firmado entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio, que establecía una tregua de 60 días para intentar negociar el fin del conflicto iniciado el 28 de febrero.
En los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que el alto el fuego quedó virtualmente roto por los ataques iraníes contra embarcaciones comerciales, aunque afirmó que las negociaciones diplomáticas continúan.
Desde Irán, el representante ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, advirtió que su país dejará de considerar vigente el acuerdo si Estados Unidos continúa con las operaciones militares.
En tanto, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, reiteró que la "venganza es inevitable" por la muerte de su antecesor, Alí Jamenei, durante los ataques de febrero, y aseguró que los responsables "ya están identificados". Sus declaraciones profundizan un escenario de creciente incertidumbre en Medio Oriente.