El resultado de las elecciones en Brasil ya comenzó a generar efectos económicos para la Argentina, pese a que la presidencia se definirá en el balotaje del 25 de octubre. La reacción del real y de los mercados abre distintos escenarios para el turismo, las exportaciones, la industria y el Mercosur.
Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,31% de los votos en la primera vuelta, mientras que Luiz Inácio “Lula” da Silva alcanzó el 44,83%. La diferencia llevó a ambos candidatos a una segunda vuelta.
Los mercados reaccionaron rápidamente al resultado: el real llegó a apreciarse 4,5% frente al dólar en las primeras operaciones posteriores a los comicios y perforó transitoriamente el nivel de cinco reales por dólar. A su vez, el Bovespa llegó a registrar un avance cercano al 8%.
Qué puede pasar con las vacaciones en Brasil
Uno de los primeros efectos que podría sentirse en el bolsillo argentino, según publicó La Nación, está relacionado con el turismo.
Si el real continúa fortaleciéndose frente al dólar y el peso argentino no registra un movimiento equivalente, vacacionar en Brasil se volverá relativamente más caro para los argentinos.
El comportamiento de la moneda brasileña será, por ese motivo, una de las variables a seguir durante los próximos meses, especialmente de cara a la temporada de verano.
El efecto, sin embargo, funciona en ambas direcciones: aquello que puede perjudicar al turista argentino puede favorecer a las empresas nacionales que venden sus productos al principal socio comercial del país.
Por qué un real fuerte puede beneficiar a la Argentina
Una apreciación del real mejora, en términos relativos, la competitividad cambiaria argentina frente a Brasil.
Los productos fabricados en Argentina se vuelven más baratos medidos en reales, mientras que las mercaderías brasileñas resultan relativamente más caras.
Esto tiene especial relevancia porque Brasil continúa siendo un mercado central para las exportaciones argentinas.
Uno de los sectores que sigue con mayor atención la evolución de la economía brasileña es el automotor, debido a la fuerte integración productiva y comercial entre ambos países.
Según datos de la consultora Abeceb citados en el informe, el sector automotor representa cerca del 40% del intercambio comercial bilateral.
El impacto sobre la industria nacional
Una moneda brasileña fortalecida podría mejorar las condiciones para que las terminales instaladas en Argentina coloquen vehículos en el mercado vecino.
El mismo efecto podría alcanzar a otros segmentos industriales con fuerte presencia exportadora.
Marcelo Elizondo, economista especializado en comercio exterior, consideró que una eventual continuidad en la valorización del real “beneficia directamente a las exportaciones industriales” argentinas.
Sin embargo, el comportamiento de la moneda no será la única variable determinante. Los especialistas remarcan que también será clave el nivel de actividad económica que Brasil consiga sostener.
Por qué el crecimiento de Brasil también importa
Gustavo Pérego, director de Abeceb, advirtió que una economía brasileña inestable puede tener consecuencias directas sobre la Argentina.
“Lo peor que le puede pasar a la Argentina es que la macro brasileña esté inestable, porque su vaivén siempre termina impactando acá”, sostuvo.
La consultora proyecta que Brasil finalizará 2026 con un crecimiento del 1,9%. Al mismo tiempo, los analistas esperan que el próximo gobierno enfrente el desafío de ordenar las cuentas públicas.
Un eventual ajuste fiscal podría enfriar la economía brasileña durante 2027. Si esto coincidiera con una desaceleración argentina, podría reducirse el intercambio comercial entre ambos países.
De esta manera, para la economía nacional no solamente será relevante el valor del real, sino también cuánto crezca Brasil y qué nivel de demanda mantenga para los productos argentinos.
Qué podría ocurrir con el Mercosur
Otro de los interrogantes abiertos por la elección es el futuro del Mercosur.
Los especialistas consultados plantearon que una eventual victoria de Bolsonaro podría generar una mayor coordinación política y económica entre los gobiernos de Argentina y Brasil.
Pérego consideró que podría avanzarse hacia una estrategia de mayor apertura y coordinación bilateral, mientras que Elizondo proyectó la posibilidad de impulsar inversiones y proyectos conjuntos que hasta ahora permanecían demorados.
También anticiparon un posible debate sobre una reformulación del Mercosur, con mayor flexibilidad para negociar acuerdos comerciales y acceder a terceros mercados.
Oportunidades y riesgos para la industria argentina
Una mayor apertura comercial podría generar nuevas oportunidades para los sectores argentinos con capacidad exportadora.
Pero el escenario también presenta riesgos: las industrias que actualmente cuentan con protección arancelaria podrían quedar expuestas a una mayor competencia internacional.
Por eso, los efectos para Argentina dependerán no solamente del resultado del balotaje en Brasil, sino también de las medidas económicas y comerciales que adopte el próximo gobierno brasileño y de la respuesta de la economía argentina.
En el corto plazo, el efecto más visible está en el mercado cambiario: un real más fuerte puede encarecer Brasil para los turistas argentinos y, al mismo tiempo, mejorar la competitividad de las exportaciones nacionales. En el mediano plazo, la evolución de la economía brasileña y el rumbo del Mercosur serán determinantes para dimensionar el verdadero impacto.