REDACCIÓN ELONCE
Más de 800 chicos de 27 clubes se reunieron en El Plumazo durante la 11ª edición del encuentro "Juan Cruz Mathé". Coordinadores y entrenadores destacaron ante Elonce la amistad, la integración y el carácter formativo de la jornada.
Más de 800 chicos participaron este sábado de la 11ª edición del Encuentro Nacional de Rugby Infantil M12 "Juan Cruz Mathé", organizado por el Club Atlético Estudiantes en el predio El Plumazo. La convocatoria reunió a 27 instituciones de diferentes provincias.
El encuentro homenajeó a Juan Cruz Mathé, quien fue jugador, entrenador, dirigente y colaborador de Estudiantes. Falleció en 2014 y su legado dio origen a una convocatoria destinada a transmitir los valores que promovió dentro del club.
Durante la jornada se desarrollaron partidos en simultáneo, actividades de integración y un tercer tiempo para los jugadores y entrenadores. La propuesta no tuvo un carácter competitivo, sino que priorizó la formación, la diversión y la creación de vínculos entre los participantes.
Una convocatoria federal
José Manuel Miralpeix, coordinador del rugby infantil del CAE, destacó ante Elonce la magnitud alcanzada por la nueva edición. “Estamos empezando a disfrutar de un día espectacular, con muchos chicos, muchas sonrisas y, sobre todo, mucho rugby de todo el país”, expresó.
Delegaciones de Buenos Aires, Tucumán, Chaco, Salta, Jujuy y Mendoza llegaron hasta Paraná para formar parte de la actividad. También participaron clubes entrerrianos e instituciones de Santa Fe.
“Tenemos alrededor de 27 clubes y más de 800 chicos en El Plumazo. Todos pertenecen a la categoría M12”, precisó el coordinador.
La organización trabajó en conjunto con Tilcara, Paraná Rowing Club y CRAI de Santa Fe para recibir a las delegaciones y distribuir los partidos.
“Si no trabajáramos en conjunto con los clubes de Paraná y con CRAI, no podríamos hacerlo. Vienen instituciones de muchos lugares y eso transforma al encuentro en un mapa del rugby infantil nacional”, explicó.
El recuerdo de Juan Cruz Mathé
La actividad llevó el nombre de Juan Cruz Mathé como reconocimiento a su recorrido y al vínculo que mantuvo con la comunidad albinegra.
“Fue una persona muy importante para nosotros. Siempre estuvo cuando se lo necesitaba. Fue un gran dirigente, un gran entrenador, un gran compañero y, sobre todo, un gran jugador”, recordó el coordinador.
La preparación demandó meses de trabajo y la participación de entrenadores, dirigentes, familias y colaboradores del club.
El homenaje buscó que las nuevas generaciones conocieran quién fue Mathé y los valores que dejó dentro de la institución: amistad, compromiso, solidaridad y acompañamiento.
Tres equipos del CAE y 52 jugadores
Agustín Migueles, entrenador de la categoría M12 de Estudiantes, explicó que el club trabajó durante todo el año con un plantel numeroso. “Con los chicos se trabajó muy bien. Es un grupo de 52 jugadores y, por primera vez en el Juan Cruz, presentamos tres equipos”, detalló.
El entrenador remarcó que la principal expectativa no estuvo relacionada con los resultados, sino con la posibilidad de compartir una jornada con niños de otras instituciones. “Tenemos muchas ganas de jugar y, sobre todo, de divertirnos. El objetivo de infantiles en el club es que los chicos vengan, se diviertan y la pasen bien”, afirmó.
Migueles explicó que esa mirada acompañará a los jugadores hasta su ingreso a las divisiones juveniles. “El objetivo del rugby infantil y del Club Estudiantes es pasarla bien, hacer amigos y disfrutar dentro de una cancha”, agregó.
La palabra de los protagonistas
Los propios jugadores destacaron la posibilidad de encontrarse con equipos de diferentes puntos del país. Pedro, integrante de una delegación bonaerense, valoró las dimensiones de la convocatoria. “Me parece muy bueno porque es un encuentro con muchos clubes en un solo lugar. Nunca había vivido algo así”, expresó.
Su equipo estuvo integrado por 24 jugadores procedentes de Pilar y de la Ciudad de Buenos Aires. Los chicos compartieron entrenamientos, partidos y momentos recreativos con las demás delegaciones.
Roque, otro de los participantes, contó que había llegado desde Pilar y aseguró que disfrutaba la jornada. Entre risas, también aprovechó la entrevista para revelar que era fanático de la película Ralph, el demoledor.
Las escenas reflejaron el espíritu del encuentro: niños provenientes de distintos lugares, con camisetas y recorridos diferentes, compartieron el juego sin que el marcador ocupara el centro de la actividad.
Tercer tiempo y continuidad del encuentro
La programación principal se extendió hasta aproximadamente las 13 y concluyó con el tradicional tercer tiempo para los jugadores. Posteriormente se realizó otro encuentro destinado a entrenadores y colaboradores.
Estudiantes recibió y alojó a la delegación de Tucumán Lawn Tennis, que permaneció en Paraná durante el fin de semana.
Para el domingo se organizó una nueva jornada entre el CAE y el conjunto tucumano, con partidos, tercer tiempo y entrega de reconocimientos antes del regreso de los visitantes.
La 11ª edición volvió a convertir a El Plumazo en un punto de encuentro del rugby infantil argentino y renovó el homenaje a Juan Cruz Mathé mediante una actividad centrada en la formación deportiva y humana.