El presidente aseguró que las últimas medidas contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas se aceleraron tras declaraciones de Donald Trump. Además, sostuvo que la política busca aumentar la presión económica sobre las compañías que operan en el archipiélago.
El presidente Javier Milei defendió las últimas medidas impulsadas por su Gobierno en torno al reclamo argentino por las Islas Malvinas y negó que la decisión de profundizar las acciones contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos responda a una estrategia electoral. “Es una estupidez mayúscula”, sostuvo al cuestionar esa interpretación durante una entrevista.
El mandatario aseguró que la estrategia venía siendo trabajada con anterioridad y explicó que la decisión de avanzar se tomó en una reunión de Gabinete previa al mensaje que brindó por cadena nacional a comienzos de septiembre. “Ni siquiera chequean datos, no saben cómo se decidió hacer la cadena”, cuestionó al referirse a quienes atribuyen las medidas a razones de posicionamiento político.
El Gobierno inició en septiembre procedimientos sancionatorios contra empresas, accionistas y prestadores de servicios presuntamente vinculados con actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en el área en disputa. El 4 de septiembre se anunciaron actuaciones contra 45 personas humanas y jurídicas y, cuatro días después, se sumaron otras 15.
Milei explicó qué aceleró la decisión
Según relató Javier Milei, uno de los hechos que precipitó el anuncio fueron las declaraciones que Donald Trump realizó el 31 de agosto. “La cadena es disparada por el comentario de Donald Trump acerca de que estaba revisando la posición frente a Malvinas. Todos hechos exógenos”, afirmó en diálogo con Neura Streaming.
Trump había sido consultado en el Salón Oval sobre si Estados Unidos estaba revisando su postura respecto de las islas y respondió: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es solo una de muchas”. El mandatario estadounidense no precisó entonces si esa revisión implicaría efectivamente un cambio en la posición de Washington sobre la disputa de soberanía.
Milei rechazó que la cuestión se haya incorporado recientemente a la agenda gubernamental con una finalidad electoral. “Hay que ser muy estúpido, muy imbécil, si creés que es algo de una maniobra electoral cuando es algo que venimos gestando hace tres años”, expresó, aunque reconoció que el escenario internacional abrió una oportunidad para acelerar las iniciativas.
La presión sobre las empresas
El presidente explicó que una parte de la estrategia busca aumentar los costos para las compañías que participen de proyectos en las islas sin autorización argentina. “¿Cómo es que metemos presión? Lo hacemos desde lo que desarrollamos en la energía, petróleo y gas, y los minerales”, señaló.
En ese sentido, Javier Milei planteó que las empresas podrían verse ante la necesidad de elegir entre participar de proyectos vinculados con las Malvinas o desarrollar inversiones en territorio continental argentino. Mencionó particularmente a Vaca Muerta y al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como parte de esa estrategia económica.
"Hay que ser muy imbécil para creer que es una maniobra electoral"
Javier Milei dijo que las medidas por Malvinas se vienen "gestando hace 3 años", admitió "el disparador externo que hubo para aprovechar la oportunidad" y cuestionó "lo precario que son los analistas domésticos". pic.twitter.com/vpPNimHAeY
— Corta (@somoscorta) September 16, 2026
El Gobierno también prepara un proyecto para endurecer las sanciones vigentes y ampliar su alcance sobre compañías y actores relacionados con actividades sobre recursos naturales en las islas. Reuters informó que la iniciativa podría extender el esquema actual más allá de la actividad petrolera y alcanzar a empresas relacionadas o prestadores de servicios.
Las medidas que ya tomó el Gobierno
Además de los procedimientos administrativos, la Casa Rosada anunció denuncias penales contra firmas vinculadas con proyectos hidrocarburíferos en la zona. Entre las compañías mencionadas oficialmente aparecen Navitas Petroleum y otras sociedades relacionadas con actividades de exploración y explotación que Argentina considera realizadas sin su autorización.
El Ejecutivo también reglamentó mecanismos destinados a acelerar los procedimientos establecidos por la Ley 26.659, que fija restricciones para personas y empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental sin habilitación de las autoridades argentinas.
“Si se le suma la geopolítica, entonces se abrió la ventana y nosotros la aprovechamos, pero no tenía ninguna intencionalidad política”, concluyó Javier Milei. Sus declaraciones se producen mientras el Gobierno profundiza las acciones administrativas, judiciales y diplomáticas vinculadas con Malvinas y el Reino Unido sostiene que las empresas que operan allí lo hacen bajo las licencias otorgadas por las autoridades de las islas.