La víctima tenía 23 años y fue interceptada por dos delincuentes que se movilizaban en moto y vestían prendas similares a las utilizadas por repartidores. El crimen quedó registrado por cámaras de seguridad.
Un joven de 23 años fue asesinado de un disparo por la espalda durante un robo de moto ocurrido en José C. Paz, provincia de Buenos Aires. La víctima, identificada como David Elías Ojeda Vázquez, regresaba a su casa después de salir del gimnasio cuando fue interceptada por dos delincuentes.
El hecho ocurrió el lunes por la noche en el barrio Sol y Verde. Según la reconstrucción inicial de los investigadores, los atacantes circulaban en otra motocicleta y llevaban indumentaria similar a la que utilizan trabajadores de aplicaciones de delivery.
Los sospechosos alcanzaron al joven en la zona de Polonia y Piñero y lo amenazaron con un arma para que entregara la moto. Ojeda Vázquez intentó escapar, pero uno de los delincuentes le disparó por la espalda. Luego, los agresores escaparon con el vehículo.
Después del ataque, el joven quedó tendido sobre la vereda. Una ambulancia llegó minutos más tarde y lo trasladó al Hospital Mercante, aunque murió al ingresar debido a la gravedad de la herida.
La causa quedó en manos de la UFI Nº18 Descentralizada de Malvinas Argentinas y fue caratulada como homicidio criminis causa, figura que contempla el asesinato cometido para consumar otro delito o garantizar la impunidad.
Los investigadores analizaban las grabaciones de cámaras de seguridad y otros elementos recolectados en la zona para intentar identificar a los responsables. Hasta el momento informado, no había detenidos y la motocicleta sustraída tampoco había sido recuperada.
El dolor del padre y el pedido de justicia
El crimen provocó conmoción entre familiares, amigos y vecinos de la víctima, conocida como “Tito”. Su padre, José Luis, expresó su bronca y reclamó mayores avances en la investigación.
“Siento mucha bronca, quisiera que se haga un poquito de justicia. La policía se está moviendo, pero quisiera que se muevan un poquito más”, expresó.
Además, pidió que las autoridades conozcan lo que ocurre en el barrio y reclamó que no miren para otro lado. Emocionado al recordar a su hijo, aseguró que era un joven sano, que trabajaba durante el día, iba al gimnasio por la tarde y no consumía alcohol ni fumaba.
“Él iba a la tarde al gimnasio, trabajaba de día. Que estas ratas inmundas lo maten por la espalda, porque son larvas, son ratas... estoy re caliente”, manifestó.
El temor de los repartidores
Familiares y amigos comenzaron a organizar movilizaciones y cortes sobre la Ruta 197 para exigir justicia y avances en la identificación de los responsables del homicidio.
Durante el reclamo también estuvieron presentes trabajadores de reparto que llegaron con sus motocicletas para acompañar a la familia. Uno de ellos sostuvo que hechos de esta naturaleza generan indignación, pero también temor entre quienes recorren diariamente las calles por razones laborales.
“Ya no nos preocupamos por llegar a la semana o a fin de mes, sino de volver a nuestras casas”, expresó el repartidor, al resumir la preocupación existente entre los trabajadores del sector.