REDACCIÓN ELONCE
La crisis de Granja Tres Arroyos mantiene en una situación crítica a los trabajadores de Concepción del Uruguay. El sindicato contabiliza 480 despidos y denuncia cuatro meses sin salarios. El 9 de septiembre habrá una movilización al Ministerio de Trabajo.
La crisis de la avícola Granja Tres Arroyos mantiene a cientos de trabajadores de Concepción del Uruguay en una situación económica que el sindicato calificó como de “emergencia humanitaria”, luego del cierre de la planta ocurrido a comienzos de mayo. Julio Chamorro, integrante del Sindicato de la Industria de la Alimentación, aseguró que acumulan cuatro meses sin percibir salarios y que ya se produjeron dos tandas de despidos que alcanzaron, según sus cifras, a 480 empleados.
“Nosotros venimos de más de cuatro meses con impagos salariales. Cerraron la planta los primeros días de mayo, nos estaban debiendo parte de la segunda quincena de abril y el aguinaldo”, describió Chamorro. El gremialista explicó a Elonce que primero fueron desvinculados 270 trabajadores y posteriormente otros 210, mientras algunos afectados también habrían quedado sin cobertura de obra social.
La situación derivó este miércoles en una protesta frente al Juzgado Laboral de Concepción del Uruguay, donde algunos empleados decidieron encadenarse para visibilizar el reclamo. “Lo que pasó hoy es triste, por decirlo de alguna manera, pero es la medida desesperada de algunos compañeros. Pero también es irracional que estemos cuatro meses sin salarios, que no encontremos respuesta de la empresa”, sostuvo el representante sindical.
“Ya no da más para endeudarnos”
Chamorro aseguró que el deterioro económico de las familias comenzó incluso antes del cierre de la planta. Según relató, durante 2025 la empresa había instrumentado planes para cancelar obligaciones salariales en cuotas, pero los compromisos no se habrían cumplido en los tiempos establecidos.
“Ya ahí empezamos a endeudarnos. Después cerraron la planta en mayo y ahí estamos sin asignación de tareas, sin ningún tipo de pago, sin una previsibilidad tampoco de cuándo se va a empezar a pagar, en qué términos, a quiénes”, describió.
El sindicalista sostuvo que la prioridad actual pasa por conseguir una respuesta económica para quienes permanecen vinculados a la empresa y también para los despedidos. “Básicamente lo que más nos afecta a nosotros es la parte económica, los impagos. En segunda instancia veremos si sigue trabajando la planta, cómo arreglaremos esa parte, pero hoy por hoy tenemos una emergencia respecto de alimentar a la familia”, manifestó.
“Ya no da más para endeudarnos, ya no se puede pedir a un pariente. Estamos realmente muy complicados”, agregó.
Chamorro también denunció que prácticamente toda la comisión sindical habría sido alcanzada por las desvinculaciones. Según afirmó, fueron despedidos delegados y empleados con más de 30 años de antigüedad, decisiones que el sindicato considera improcedentes.
Una crisis que el gremio remonta a 2024
El representante de los trabajadores explicó que los problemas comenzaron a hacerse evidentes para el personal durante 2024 y se profundizaron al año siguiente, cuando se implementó un procedimiento preventivo de crisis.
De acuerdo con su relato, durante ese proceso los trabajadores aceptaron resignar un porcentaje del salario y parte del presentismo. Posteriormente se instrumentaron retiros voluntarios y despidos, pese a que -según la versión sindical- existía un compromiso de sostener los puestos laborales durante determinado período.
Chamorro afirmó que durante 2025 quedaron fuera aproximadamente 380 personas mediante distintas modalidades. Ya durante los primeros meses de este año, señaló, los inconvenientes productivos se profundizaron hasta desembocar en la paralización de la planta de Concepción del Uruguay.
El dirigente también hizo referencia a problemas en establecimientos de la compañía ubicados en Buenos Aires. Según información que dijo haber recibido de trabajadores de Capitán Sarmiento, esa planta sufrió dificultades con el suministro eléctrico y posteriormente se comunicó su cierre por tiempo indefinido. Chamorro sostuvo además que allí enviaron telegramas de despido a 50 empleados, de una plantilla de 1.100 operarios.
"Todas las plantas están paradas”, manifestó, aunque señaló que el establecimiento de Pilar tendría posibilidades de mantener un nivel limitado de producción.
Sin precisiones sobre una eventual reactivación
Respecto de las negociaciones con la compañía, Chamorro afirmó a Elonce que los trabajadores todavía no tienen certezas sobre cuándo podría retomarse la producción en la planta La China, de Concepción del Uruguay, ni sobre un cronograma concreto para cancelar las deudas salariales.
Según relató, la empresa sostiene que necesita financiamiento y posteriormente un período aproximado de 60 días para recuperar el denominado “activo biológico”, es decir, contar nuevamente con aves en condiciones de ingresar al proceso productivo.
El sindicato considera que esos tiempos son imposibles de afrontar para familias que llevan meses sin ingresos. También cuestionó la representación empresarial en las instancias de conciliación convocadas tanto a nivel provincial como nacional.
Chamorro aseguró que los representantes enviados por la firma no contarían con facultades suficientes para cerrar acuerdos vinculantes. A criterio del gremio, esa situación termina “dilatando los plazos” y profundizando la incertidumbre entre los trabajadores.
Movilización al Ministerio de Trabajo
En medio de ese escenario, los sindicatos preparan ahora una protesta de alcance nacional. Chamorro anticipó que el 9 de septiembre representantes de cuatro federaciones vinculadas a los sectores de alimentación, carne, trabajadores rurales y molineros prevén movilizarse al Ministerio de Trabajo de la Nación, con respaldo de la CGT.
La intención será presentar un documento en el que solicitarán analizar herramientas financieras estatales para respaldar a empresas industriales que atraviesan dificultades y preservar puestos laborales.
Chamorro explicó que la propuesta sindical apunta a explorar mecanismos vinculados con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. La modalidad concreta -créditos, condiciones financieras o eventuales exigencias para las compañías- debería ser determinada por las autoridades nacionales, aclaró.
“Vamos con una posible solución, una propuesta muy firme”, sostuvo el dirigente, quien consideró necesario encontrar instrumentos para sostener la industria y evitar nuevas pérdidas de empleo.
Según sus estimaciones, Granja Tres Arroyos genera alrededor de 7.000 puestos laborales directos en distintas provincias, además de empleos indirectos vinculados con su cadena productiva.
El gremio espera que trabajadores de diferentes plantas acompañen la movilización. “Nosotros, como obreros, como trabajadores de Tres Arroyos, esperamos ir, no sé, dos, tres, cuatro mil, lo que podamos, a visibilizar esa solicitud”, adelantó Chamorro.
Mientras se organiza la protesta nacional, en Concepción del Uruguay continúa el reclamo de quienes permanecen sin tareas y sin cobrar sus salarios desde hace meses. Para el sindicato, la prioridad inmediata es obtener precisiones sobre los pagos y una definición respecto del futuro laboral de cientos de familias vinculadas a la planta.