REDACCIÓN ELONCE
En el Día de la Industria Nacional, APYME alertó por la situación de la industria en Entre Ríos y presentó diez propuestas para modificar el rumbo económico. Rafael Vicentín advirtió sobre cierres de empresas, pérdida de empleos y baja utilización de la capacidad instalada.
APYME alertó por la situación de la industria en Entre Ríos y aprovechó el Día de la Industria Nacional para presentar un documento con diez propuestas destinadas, según la entidad, a modificar el rumbo económico. Rafael Vicentín, presidente de la delegación Entre Ríos de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), sostuvo que el sector atraviesa un escenario crítico y planteó la necesidad de construir una agenda conjunta con otros actores sociales y productivos.
“O cambiamos de rumbo o desaparecemos” es el título elegido por APYME para el comunicado difundido en esta fecha. Vicentín explicó a Elonce que la intención fue ir más allá de la idea de que “no hay nada para festejar” y utilizar la jornada para instalar una discusión sobre el futuro productivo del país. “No solo desaparecemos como pequeñas empresas, este rumbo nos lleva a desaparecer como nación, porque asociamos la existencia de la industria con la existencia de la nación”, afirmó.
En ese sentido, el dirigente explicó que la organización pretende convocar a trabajadores, cooperativas, sectores de la economía informal, universidades y ámbitos vinculados con el desarrollo científico y tecnológico. Desde la mirada de APYME, ese diálogo debería permitir construir “un rumbo diferente” al actual modelo económico.
Diez propuestas para discutir otro rumbo industrial
Entre las medidas incluidas en el documento, APYME propuso recuperar un papel activo del Estado y restituir derechos, además de revisar el marco normativo implementado durante la actual gestión de Javier Milei.
La entidad también planteó avanzar en una reindustrialización con transferencia tecnológica, brindar apoyo federal a las economías regionales, fomentar a las minipymes y recuperar espacios institucionales específicos destinados a las pequeñas y medianas empresas. En ese marco, Apyme reclamó la implementación de una “Emergencia Mipyme” para frenar los procesos de quiebra y remate y permitir que las empresas puedan atravesar la actual crisis.
Otro de los puntos contempla una reforma tributaria progresiva, bajo la premisa de que realicen un mayor aporte quienes poseen mayores recursos. A eso se suma la democratización del crédito y la implementación de herramientas de banca de desarrollo que faciliten el financiamiento del sector productivo.
La creación de empleo formal y el rechazo a políticas de flexibilización laboral forman parte de la propuesta, junto con el impulso al mercado interno y políticas de control antimonopólico.
Los últimos ejes mencionados por Vicentín fueron el control nacional sobre la infraestructura considerada crítica y los recursos estratégicos, además de una política de integración regional “con perspectiva multipolar y autónoma”.
“Esos son los diez puntos que proponemos para comenzar a conversar con todos estos sectores”, sintetizó el representante de APYME al explicar que el documento pretende funcionar como una plataforma inicial para el debate.
La advertencia por empresas y puestos de trabajo en Entre Ríos
Al analizar específicamente la situación provincial, Vicentín aseguró que APYME observa un deterioro de la actividad desde fines de 2023. Según los datos mencionados por el dirigente a Elonce, desde noviembre de ese año habrían desaparecido en Entre Ríos alrededor de 1.100 empresas de diferentes actividades, con una pérdida superior a los 10.000 puestos laborales.
Las cifras corresponden a la información presentada por APYME y fueron expuestas por Vicentín como parte del diagnóstico de la entidad sobre la economía entrerriana.
Para el empresario, la caída de la actividad industrial no afecta solamente a los propietarios de las compañías. Consideró que sus consecuencias se trasladan al resto de la economía a través de la disminución del empleo y de los ingresos disponibles para el consumo.
“En la medida que caen los empleos, que caen los salarios, se produce una situación que no solo nos afecta porque se reduce el poder adquisitivo de la población, sino porque nos pega a todos”, señaló. En particular, mencionó el impacto sobre “los trabajadores, los jubilados y ni hablar los desocupados”.
Vicentín también sostuvo que la utilización de la capacidad instalada se encuentra por debajo del 40%, otro indicador que APYME utiliza para fundamentar su preocupación por el presente del sector.
“El futuro es la necesidad de cambiar”
La lectura realizada por el dirigente fue además marcadamente crítica de la política económica nacional. Vicentín consideró que la situación industrial no responde a factores circunstanciales y atribuyó los resultados observados al rumbo adoptado por el gobierno de Milei.
Según manifestó, desde APYME entienden que la continuidad de las actuales políticas podría profundizar las dificultades que atraviesan pequeñas y medianas empresas. También advirtió sobre posibles consecuencias en materia de empleo y desigualdad social.
“El futuro es la necesidad de cambiar”, resumió al ser consultado sobre las perspectivas para los próximos meses. “Sin ese cambio necesario para corregir el rumbo, no tenemos ninguna duda de que si seguimos por este mismo camino los resultados van a seguir siendo los mismos”, sostuvo Vicentín.
Finalmente, enumeró entre los riesgos que observa la organización una profundización “del desempleo, la caída de empresas y la marginalidad”, indicadores que, afirmó, APYME sigue especialmente desde noviembre de 2023.
En el Día de la Industria Nacional, la entidad buscó así transformar su diagnóstico crítico en una propuesta política y económica de diez puntos, con la intención de abrir una discusión con sectores productivos, laborales, académicos, cooperativos, científicos y tecnológicos sobre el futuro de la industria argentina.