REDACCIÓN ELONCE
Las ovejas Dorper se destacaron como una alternativa para producir carne en superficies reducidas. César Marchello contó a Elonce cómo comenzó su criadero, las ventajas de la raza y por qué observa posibilidades de crecimiento y exportación.
Las ovejas Dorper se convirtieron en una alternativa ganadera que ganó terreno entre productores por su capacidad carnicera, su rusticidad, su rápida reproducción y una característica particular: no necesitan ser esquiladas. César Marchello contó a Elonce que desde hace unos 15 años trabaja con esta raza en un establecimiento ubicado a pocos minutos del centro de Paraná.
El productor explicó en Moviendo el Avispero, por Elonce Radio & Stream FM 98.7, que su vínculo con la producción ovina comenzó mucho antes de incorporar la raza sudafricana. “Si el tema de los ovinos empezó todo como un hobby. Ya hace 24 años atrás estuvimos con varias razas, hasta que hace 15 años estamos criando la raza Dorper”, recordó.
La experiencia inicial fue con animales Pampinta destinados a la producción de leche y queso. Con el paso del tiempo comenzó a explorar nuevas alternativas hasta encontrar la raza con la que trabaja actualmente. “Cuando descubrimos este tipo de ovejas nos flasheó totalmente”, expresó.
Una raza que comenzó a difundirse
Conseguir los primeros ejemplares no fue sencillo porque hace más de una década había pocos criadores. “Esta raza no estaba difundida. Prácticamente hay muy pocos criadores en la Argentina y nos costó un montón conseguir los primeros ejemplares”, relató Marchello.
Actualmente, el establecimiento cuenta con alrededor de 50 animales, principalmente hembras destinadas a la generación de nuevos ejemplares y reproductores. Su alimentación se basa fundamentalmente en pasturas, rollos y algunos productos provenientes de la propia actividad hortícola.
Una de las principales ventajas es que se trata de animales orientados específicamente a carne. “Es un animal carnicero, son poliéstricas, lo cual quiere decir que pueden tener corderos en cualquier época del año”, explicó.
Una oveja que no necesita esquila
La ausencia de esquila constituye otro diferencial. Las Dorper generan una cobertura que funciona como protección durante los meses fríos, pero luego se desprende naturalmente cuando suben las temperaturas.
“Otra de las características es que van perdiendo su pelo, su poncho y no se necesita esquila”, explicó el productor. Esa condición permite eliminar uno de los costos habituales que tienen las razas laneras.
Marchello destacó además las características de la carne. “Es una carne magra”, señaló, y agregó que los animales poseen una importante conformación muscular, por lo que los cortes de mayor demanda alcanzan buenos tamaños.
Cuánto puede producir un cordero Dorper
Al momento de la faena, explicó que un ejemplar puede ofrecer entre 15 y 18 kilos de carne.
También observó cambios en los hábitos de consumo. Según indicó, la carne ovina comenzó lentamente a dejar de asociarse exclusivamente con las fiestas de fin de año gracias a que existen productores capaces de ofrecer animales en diferentes momentos.
“Está consumiendo y creo que un poco está saliendo el cordero para Navidad o fin de año”, expresó. Respecto de los precios, sostuvo que en algunos casos el kilo se ofrece por debajo de determinados cortes vacunos.
Más animales en superficies pequeñas
Otra de las ventajas señaladas fue la capacidad para producir en espacios reducidos. De acuerdo con Marchello, en esta zona puede trabajarse con aproximadamente 10 a 12 ovejas por hectárea, aunque el número final depende de la calidad y disponibilidad de las pasturas.
A esto se suma una reproducción comparativamente rápida. “La oveja tiene un ciclo de gestación de cinco meses contra el el bovino que son nueve meses”, explicó.
En el caso particular de la raza Dorper, agregó que “generan un cordero y medio al año”, lo que permite una mayor rotación productiva y constituye uno de los factores que despiertan interés entre productores.
El desafío de aumentar el volumen
Marchello sostuvo que el crecimiento del sector necesitará mayor difusión y acompañamiento. “Por ahí falta un poco más de acompañamiento, como dije antes. No sé si por la parte privada o por la parte estatal, para promocionar un poco más la carne ovina”, manifestó.
El productor también observó posibilidades de avanzar en mercados externos, aunque aclaró que para ello será necesario incorporar más establecimientos y aumentar significativamente el stock disponible.
“Yo lo veo con mucho futuro al tema de exportación, porque hay países que demandan gran cantidad de carne ovina”, afirmó. Y concluyó que el principal desafío será “contagiar a más productores para que críen más cantidad”, con el objetivo de alcanzar el volumen necesario para convertir a la carne ovina en una alternativa productiva de mayor escala.